Natalie da un paso adelante

Natalie Jordán empezó un nuevo grupo en su facultad en la Universidad de Panamá y rápidamente se corrió la voz, pero no todo el mundo la apoyó. Sin embargo, Natalie confiaba en la provisión y presencia continua de Dios. “A pesar de que, a veces, tengo miedo de lo que nos pueda deparar el futuro, Dios está presente como una roca firme”, dice.  

El año pasado, Natalie, una líder estudiantil de CEC Panamá, empezó un nuevo grupo estudiantil en la Facultad de Arquitectura y Diseño para que hubiera un lugar de reunión para tener comunión, alabanza y estudios bíblicos.  

“Fue un reto porque en las últimas décadas no ha habido un grupo estudiantil cristiano en la facultad, así que muchos profesores y administrativos no conocían CEC ni lo que hacemos”, explica Natalie.  

Además, cuando los estudiantes empezaron a enterarse de la existencia del grupo, Natalie se dio cuenta de que una mentalidad escéptica y atea puede ser un obstáculo para ellos. Incluso entre los estudiantes cristianos no había muchos que estuvieran dispuestos a ayudarla a llevar el grupo. Además de esto, el obrero que había allí se marchó a finales de 2022 y aún no lo ha sustituido nadie.  

Pero el Señor ha traído a creyentes comprometidos de otras facultades que han ayudado a dirigir el grupo. Y como su grupo es uno de los dos únicos núcleos que hay en el campus central de su universidad, atrae a estudiantes de varias facultades diferentes.   

“El Señor nos ha dado todo los que necesitábamos durante estos años”, comparte Natalie. “Aunque solo hubiera una persona interesada en saber más de Jesús, es la prueba de que nos está utilizando para tener un impacto en la universidad. Porque, al fin y al cabo, todo viene de él y hacemos lo que hacemos por él y para él”. 

Después de las dificultades a las que se ha enfrentado Natalie al empezar su grupo, tiene ganas de aprender más de otros miembros de la comunidad de IFES en la Asamblea Mundial en Indonesia en agosto. Allí se reunirá con unos 1.000 estudiantes, graduados, profesores, obreros, miembros de comité y personas que apoyan a IFES de muchos países del mundo para celebrar el encuentro de IFES que tiene lugar cada cuatro años. Podrán disfrutar de la formación, estudios bíblicos, alabanza, las artes y comunión, centrándose en el tema de ser testigos resilientes en la universidad y más allá.  

“Tengo muchas ganas de conocer a algunos de mis hermanos y hermanas en la fe procedentes de otras partes del mundo, especialmente aquellos que quizás estén sufriendo persecución”, dice Natalie. “Creo que esto ayudará a fomentar mi pasión y mi esfuerzo para compartir el evangelio con mis compañeros y a animarme a aprovechar las oportunidades que tengo de hacer esto libremente en Panamá”. 

“También espero recibir formación para compartir el evangelio de manera eficaz con cualquier tipo de persona que me encuentre, porque es algo que a veces siento que me falta”. 
   

IFES está confiando en la provisión del Señor y en la generosidad de las personas que nos apoyan, y ofrecerá becas a muchos participantes como Natalie en la Asamblea Mundial 2023. Estas becas permitirán que la Asamblea Mundial tenga una voz realmente global, a pesar de las barreras económicas. Gracias a esta colaboración, los beneficiarios de las becas podrán conectar con la comunidad global, compartir sus experiencias, ideas y testimonios en este encuentro transformador, y regresar a casa inspirados y capacitados para hacer frente a los retos de su contexto con más resiliencia.   

Ora con nosotros por Natalie y por la Asamblea Mundial  

  • Ora por los líderes estudiantiles como Natalie de CEC Panamá, para que puedan ser guiados por la sabiduría del Señor y tener valor para hacer su voluntad en la universidad. 
  • Ora por CEC Panamá, que Dios provea a las personas correctas y los recursos que se necesitan para continuar su obra. Ora especialmente por un nuevo obrero y por formación para nuevos obreros.  
  • Ora para que el Señor use la Asamblea Mundial 2023 para fortalecer a los testigos de Jesucristo, a fin de que sean fieles y resilientes en la universidad y más allá.   
  • Ora para que el Señor de las naciones provea los fondos necesarios para las becas de la Asamblea Mundial.  

Si quieres ayudar a que los líderes como Natalie puedan compartir su experiencia y recibir formación en la Asamblea Mundial, esta es tu oportunidad. En el Día Mundial de la Generosidad de este año queremos recaudar 37.500 USD para cubrir becas para la Asamblea Mundial. ¡Y este día empieza hoy! Puedes donar aquí y seguir la campaña en Facebook o Instagram para ver las últimas noticias y más historias de las personas que han solicitado una beca. 

El cuidado de la creación y la crisis climática

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, COP27 concluyó en noviembre. Tuvo lugar en Egipto y estuvo rodeado de polémica por los derechos humanos y eclipsado por otros acontecimientos políticos importantes. La creación de un fondo específico para pérdidas y daños fue un punto importante y un avance para los países en vías de desarrollo.  

El hecho de que la COP27 resultara ser un desastre demuestra que todos nos estamos equivocando una y otra vez al enfrentarnos a las probabilidades existenciales y catastróficas de la crisis climática. Quizás nos sintamos paralizados porque el problema es demasiado grande. O igual sentimos a veces que el cambio climático es problema de otro y que puede ser la prioridad de otra personas, no la nuestra. Para nosotros hay otras exigencias y otros propósitos más urgentes. Pero esta forma de abordarlo, individualista y corta de miras, no es suficiente. Como cristianos, necesitamos preguntarnos qué es lo que dice Dios sobre este tema.  

La participación en temas del cambio climático podría parecer un proyecto secundario para los movimientos de IFES y algo que tiene el peligro de distraerlos de la urgencia del evangelio. Especialmente cuando nuestros ministerios se encuentran con obstáculos, puede parecer irrelevante e incluso irresponsable esforzarse en este tema. ¿Cómo podemos conectar con el tema del clima con determinación, sin sentir que nos estamos desviando a otro llamado? 

El evangelio no es una píldora mágica 

Si pensamos que ocuparnos de temas relacionados con el cambio climático nos desvía de lo importante, significa que no hemos entendido que este evangelio de la vida, muerte y resurrección de Jesús es más amplio y más profundo de lo que pensábamos. Nuestro mensaje no es una fórmula espiritual ni una píldora mágica que queremos que se traguen nuestros estudiantes. Es un llamado a realinearnos con la verdad de Dios, de nosotros y de nuestro mundo. Es una invitación milagrosa a conocer a la persona, a Jesús, que ha “trastornado el mundo entero” (Hechos 17:6). Cuando los estudiantes son liberados por la gracia que salva, transformados delante de Dios, esta renovación rebosa y fluye a todas las áreas de la vida, incluyendo nuestro carácter, familia y ambiciones. Jesús se niega a que lo metamos en una caja. Si declaramos que es Señor de nuestra vida, las implicaciones se dejan ver. No hay realidad que no sea afectada. 

En IFES luchamos por honrar esta verdad en nuestro compromiso con la capacitación de los estudiantes para que puedan participar completamente en la gran frontera cultural que es la universidad. Conectar con la Universidad es un valor central de IFES, además del nombre de uno de nuestros ministerios de recursos globales, que tiene el objetivo de ofrecer varios tipos de apoyo a los movimientos nacionales. Animamos a los estudiantes no a vivir en una “burbuja santa”, sino a aplicar su fe a los temas que hay en mundo en el que vivimos. “Crecer en el compromiso de por vida” es una de las cuatro prioridades del plan estratégico de IFES y nuestra visión es ver cómo los estudiantes transformados tienen un impacto en la sociedad para la gloria de Cristo. Los problemas del clima forman parte cada vez más de todas las disciplinas.  

También están integrados en otros problemas existenciales a los que se enfrentan los estudiantes de IFES tanto en su vida académica como profesional. La crisis climática es también una crisis sanitaria, tal y como se está empezando a reconocer alrededor del mundo. No se puede separar de los problemas de opresión de los ciudadanos y la geopolítica y, naturalmente, ya está teniendo graves consecuencias para las personas más pobres del mundo. 

Una cuestión de testimonio, discipulado y obediencia 

A medida que trabajamos para ser sal y luz (Mateo 15:13-16), un movimiento global de estudiantes que se declaran seguidores de Jesús, no podemos ignorar el impacto real en personas reales. También debemos entender las injusticias que ha perpetrado el Norte global. Los cristianos de EE.UU., el Reino Unido y la Unión Europea, que viven en naciones que colectivamente son los principales culpables del daño ecológico y las emisiones de dióxido de carbono, pero que sufren unas consecuencias mínimas, no pueden ignorar la justicia climática como algo demasiado lejano o demasiado grande. Si la situación continúa, dentro de unas cuantas décadas habrá partes de África y Asia del Sur que quedarán inhabitables a causa del cambio climático. Somos un movimiento estudiantil global y formamos parte de una iglesia global. El mandato bíblico es cuidar de todas las personas, de defender la justicia y recordar a los hermanos que sufren (Hebreos 13:3). 

También está el tema del testimonio. Peter Harris, fundador de A Rocha International, una red de organizaciones cristianas dedicadas a la conservación de la naturaleza, escribe que al fundar la organización, “fue alarmante encontrarnos no solo con que había muy pocos cristianos trabajando en organizaciones medioambientales, sino también que el pensamiento y las acciones de los cristianos eran los principales responsables de la degradación medioambiental”. Un líder importante de la protección del medio ambiente le dijo a Harris que “la teología evangélica y la forma de actuar incontrolada de las grandes empresas eran las dos amenazas más grandes para la biodiversidad global, y a menudo tenían líderes en común”.  

Esta reputación embarazosa, que surge del descuido y la explotación del entorno natural (que no es bíblico), necesita ser algo del pasado, especialmente si queremos alcanzar una generación de estudiantes muy preocupados por la crisis climática. Una metodología holística para conectar de forma significativa con las Escrituras y con los temas que hay en la universidad capacitará a los estudiantes para rechazar tanto la avaricia de las grandes empresas como la apatía medioambiental a la hora de tomar sus propias decisiones, dejando que se basen en el evangelio a la hora de abordar su profesión, el entorno natural y su responsabilidad como ciudadanos globales.  

El núcleo de estudiantes de VBH, el movimiento de IFES de Eslovaquia, en Bratislava salió a la calle para colaborar con el Día Mundial de la Limpieza, una iniciativa global secular que empezó en Estonia. Después de limpiar las calles, tuvieron una actividad para hablar sobre la firma de Dios en la creación que vemos a nuestro alrededor. La idea era ayudar a los estudiantes a alabar a Dios por lo que ha creado y honrarlo cuidando del entorno. “Estamos convencidos de que Dios nos dio la responsabilidad de ser administradores en esta tierra,” dice Dominika, obrera de VBH. “Podemos ver cómo hemos fallado en esta tarea”. Nos podemos arrepentir de nuestro egoísmo y de haber explotado la tierra sin tener cuidado de ella, cantando como hizo el salmista y declarando que “del Señor es la tierra y todo cuanto hay en ella” (Salmos 24:1).  

“Reconócelo en todos tus caminos” (Proverbios 3:6) 

En la Asamblea Mundial de agosto de 2023 habrá un tiempo para hablar de la crisis climática. Los conferenciantes serán Ed Brown, catalizador del Cuidado de la Creación del Movimiento de Lausana y director y fundador de la iniciativa medioambiental de EE.UU. Care of Creation, y Denise Thompson, directora de Black Scholars and Professionals en InterVarsity, el movimiento de IFES de EE.UU. Tenemos ganas de examinar esta pregunta con tantas naciones representadas en persona.  

A nivel de las bases, los estudiantes y obreros están integrando el cuidado de la creación en sus actividades. GBU, el movimiento de la República Democrática del Congo (RDC), organizó hace poco un encuentro sobre el clima, tratando matices como el concepto de “dominio” en Génesis 1. Louise, una obrera de Ichtus, el movimiento de habla neerlandesa en Bélgica, se sentía incómoda porque su trabajo requería viajar mucho en avión. Nos cuenta: “Decidí hacer algo para remediarlo. Al volar estaba haciendo algo que realmente no quería hacer”. Con la aprobación de su movimiento, tardó dos días en viajar al encuentro de FEUER en Grecia en tren en vez de en avión.  

Nuestra comunidad es una comunidad global, así que el tema de los viajes de larga distancia es inevitablemente difícil. Esto se hizo más evidente en la pandemia, demostrando que podemos funcionar virtualmente pero que sentimos la falta de una conexión real emocional y espiritual. Hay que tomar decisiones importantes a nivel individual y, por supuesto, las alternativas no siempre están al alcance de la mano. Sin embargo, es alentador tomar buenas decisiones como esta cuando surja la oportunidad. 

En otras partes de IFES, algunos están dando prioridad a la integración de los temas climáticos en el ministerio estudiantil de forma más intencional. Dos de los catalizadores de la Iniciativa Logos y Cosmos (ILC), como parte del programa de Conectar con la Universidad, están tratando temas del clima: Johnny Ngunza de GBU RDC y Johnny Patal de GEU, el movimiento de Guatemala

Guatemala es uno de los países del mundo más vulnerables al cambio climático. El proyecto de Johnny se basa en la premisa de si se promueve la conversación entre estudiantes de Guatemala de disciplinas diferentes y que saben de teología, se generarán soluciones impactantes. El desarrollo de los recursos de estas conversaciones también podrá ayudar a multiplicar los efectos. “La crisis medioambiental requiere la participación de diferentes tipos de personas, incluyendo académicos de diferentes disciplinas, políticos, figuras religiosas y ciudadanos” explica Johnny. “Esto es difícil de conseguir en la sociedad, pero es un punto fuerte en los movimientos de IFES”.  

Por otro lado, después de fundar la Another Sound of Africa University, el arquitecto Johnny Ngunza está dirigiendo un proyecto que aborda los mismos temas de una forma más específica. Su trabajo trata de resolver el problema de la erosión del suelo en su ciudad, Beni, puesto que esto no solo dificulta el desarrollo económico urbano, sino que también provoca contaminación, degradación del suelo y pérdida del hábitat.  

Junto con los estudiantes de GBU, Johnny está probando la arquitectura bioclimática y la nueva construcción, además de técnicas ecológicas. Talleres, conferencias y formación promueven la integración de la teología y los temas del medio ambiente. “En esta fase de desarrollo” cuenta Johnny, “los estudiantes tienen la palabra al materializar ideas que han tenido durante los talleres de innovación. Me encanta ver cómo hacen suyo el proyecto y construyen sobre cimientos bíblicos y científicos para hacer propuestas concretas”. 

El evangelio para una creación que fue sometida a la frustración (Romanos 8:20) 

Tal y como demuestra perfectamente el proyecto de Johnny, los temas del medio ambiente no se pueden separar de los problemas económicos y ambas cosas se deben tener en cuenta a la hora de dar testimonio con impacto en la sociedad. 

Hay mucho trabajo por hacer para mejorar nuestra respuesta al cambio climático y una fórmula única y dividida no funcionará. La Biblia no trata a Jesús de esa forma. En Romanos 8, Pablo explica la increíble idea de que la creación entera se redime por medio de Cristo; es por medio de la victoria de Cristo que “la creación misma ha de ser liberada de la corrupción que la esclaviza, para así alcanzar la gloriosa libertad de los hijos de Dios” (Romanos 8:21).  

La historia que cuenta Dios es mucho más grande que nuestros pequeños propósitos. Colosenses 1:16 dice que todo ha sido creado por medio del Hijo de Dios y para Él. Una visión de la redención que incluye el mundo en el que vivimos no solo nos motivará a conservar lo que Dios ha creado para sí, sino que también nos ayudará a entender mejor el evangelio que presentamos a los estudiantes. El cuidado de la creación no se desvía de nuestros propósitos. Es una expansión de nuestro conocimiento de Dios y la profundidad de la gloria en la que nos llama a estar con Él.  

De Mendigo a Mendigo

“La evangelización es un mendigo diciéndole a otro mendigo dónde encontrar el pan.” 

Esta es la cita preferida de Daniela, una estudiante de enfermería de UNAN, Managua una líder de CECNIC, el movimiento estudiantil de IFES en Nicaragua. Atesora esta obra en su corazón y, más abajo, nos explica algunos de los aspectos que más aprecia. En esta edición del Prayerline, oremos con ella para que los estudiantes de Nicaragua lleguen a Cristo y para que Dios equipe a los evangelistas de CECNIC para que compartan con los estudiantes “la luz del glorioso evangelio de Cristo, el cual es la imagen de Dios” (2 Corintios 4:4). 

“Conectar con los corazones que Cristo mismo formó con tacto y cariño es un don,” nos dice Daniela. “Debes recordar que cada persona con la que hablas es valiosa a los ojos de Jesús. Orar con los estudiantes nos ayuda a recordar nuestra identidad como sal y luz dondequiera que vayamos, especialmente en la universidad, donde pasamos casi todo nuestro tiempo.” Por tanto, anima a los miembros de su movimiento “a aprovechar cada oportunidad para reflexionar acerca de la gracia, el amor y la misericordia.”  

En el campus de Daniela, CECNIC ha creado “espacios de evangelización” que han sido bien recibidos por los demás estudiantes. Aunque que los miembros de CECNIC que se ofrecen como voluntarios en estos espacios tienen un mensaje que ofrecer, no son las únicas voces que se escuchan. Es más, invitan a los participantes a compartir algo acerca de sí mismos con los evangelistas estudiantiles. Los espacios de evangelización nos ofrecen una oportunidad para que los evangelistas realmente escuchen y comprendan a los estudiantes que vienen y comparten algo de sí mismos. “Me encanta que conocemos a una amplia variedad de personas y realmente los conocemos,” reflexiona Daniela. “Hablamos de sus países de origen y de lo que están estudiando. Les escuchamos cuando nos relatan sus experiencias a lo largo del semestre, qué clases les han resultado más difíciles y nos reímos juntos.”  

Estos espacios de evangelización no son tan solo porque tenemos un mensaje que compartir. Su mayor función es la de ayudar a establecer diálogos de estudiante a estudiante. “Me identifico con la gente,” nos explica Daniela. Las historias que escucha son ecos de sus propias experiencias como estudiante. “Es increíble poder comprenderles, nos atrevemos a compartir nuestros sentimientos con ellos y les decimos que el Padre les acompaña en este maravilloso pero agotador viaje por la universidad.” Relatar esta verdad también sirve como un recordatorio para Daniela. “Oro con ellos y por ellos, entonces les preguntamos si les gustaría que orásemos por ellos.” Y cuando se despiden, Daniela se siente animada al ver “una sonrisa en sus caras cuando nos dan las gracias.” 

Daniela no se olvida de la gente a la que conoce. Junto a los demás estudiantes de su grupo, ora por las peticiones que comparten en los espacios de evangelización, “recordando que el Señor conoce sus vidas y que los nombres en el papel no son solo una lista de nombres, sino que son gente que necesitan fortalecerse mediante abrazos en la forma de oraciones.” 

Oremos por Daniela, los espacios de evangelización estudiantil en UNAN y por CECNIC: 

  • Ora por cada uno de los estudiantes que han compartido sus luchas y sus peticiones con Daniela y con el resto del equipo. Ora para que mediante el testimonio fiel de su amor, lleguen a conocer a Jesús por sí mismos y que “depositen en él toda ansiedad, porque él cuida” de ellos (1 Pedro 5:7). 
  • Ora para que el Espíritu Santo sostenga y fortalezca a Daniela y a los demás estudiantes de CECNIC cuando busquen alcanzar las vidas rotas al ser testigos de la verdad y la luz del Evangelio.  
  • Ora para que Dios siga levantando líderes estudiantiles piadosos y comunidades en Nicaragua que puedan vivir por Él en la universidad y más allá. 

Esperanza, agotamiento y salud mental 

Nuestra experiencia se reducía a interminables reuniones en línea y a estar sentados con los hombros curvados delante de nuestros escritorios oscuros y demasiado familiares. A medida que la pandemia se ha ido alargando, los estudiantes se han sentido cada vez más quemados.  

En Brasil, esto se convirtió en un gran problema. Al principio, cuando los gobiernos estatales empezaron a introducir las restricciones en marzo del 2020, así como la mayor parte del mundo, los estudiantes estaban deseosos de conectar unos con otros por internet. Sin embargo, cuando las clases a distancia pasaron a ser la orden del día, no tardaron en descubrir que no seguían una rutina saludable. Las universidades tenían dificultades para organizar los horarios, que acabaron siendo caóticos e, incluso, en algunos casos no daban más de una semana de vacaciones al año.  

ABUB, el movimiento estudiantil en Brasil, llevó a cabo una labor muy creativa durante esos meses con el fin de mantener a los estudiantes conectados y activos. A finales del 2020, los estudiantes estaban cansados y muchos de ellos estaban sufriendo tanto mental como emocionalmente. A pesar de ello, seguían luchando. Cuando se aprobó una vacuna en enero del 2021, los estudiantes se llenaron de esperanza, pues pensaron que pronto volverían a las clases. Sin embargo, la vacuna no estuvo disponible para los estudiantes hasta ocho meses más tarde. Muchos de ellos han tenido que seguir sus estudios por internet sin interrupción desde marzo de 2020. Es difícil seguir adelante cuando la vida parece tan difícil y no se vislumbra el final.  

La salud mental de los estudiantes y ABUB 

ABUB se ha estado implicando con la salud mental de los estudiantes en Brasil durante mucho tiempo. En 1997, una universidad de Viçosa, Mina Gerais, descubrió un alto índice de depresión y tendencias suicidas entre sus estudiantes. Estudiantes de ABUB y del Centro Evangélico de Misiones organizaron su primera Semana de Esperanza en 1998. Desde entonces, este evento se ha llevado a cabo dos veces al año y se ha extendido a otras universidades. Los estudiantes organizan talleres, charlas, debates y estudios bíblicos. Emplean el arte para tratar temas como el racismo, la sostenibilidad, la responsabilidad social y la política, todo ello con un enfoque principal en la salud mental y la esperanza en Cristo. El evento se llevó a cabo en línea en el 2021.  

Antes de la pandemia, los estudiantes de ABUB también tuvieron un papel decisivo a la hora de ayudar a sus universidades para que elaboraran los programas oficiales para la campaña nacional anual de prevención del suicidio en Brasil, llamada Septiembre amarillo. Jessica, obrera del movimiento, nos cuenta que en el 2019, la contribución a este evento fue una de las actividades estudiantiles más populares. También nos comenta que cuando todos los estudiantes de ABUB fueron encuestados en 2019 sobre qué asuntos causaban más problemas en sus grupos, “la mayoría respondió que eran la depresión y la salud mental”.  

Una investigación del 2021 ha revelado que el 43% de los estudiantes de Brasil pensó dejar sus estudios durante la pandemia; el 28% de los estudiantes varones y el 40% de las mujeres dijeron que su estado emocional estaba “mal” o “fatal”; el 61% de los jóvenes con edades comprendidas entre los 15 y los 29 años afirmaron estar sufriendo de ansiedad como consecuencia directa o indirecta de la pandemia; el 51% dijo que sufría de agotamiento y el 10% afirmaba que la pandemia los había llevado a considerar el suicidio.  

“Quédense quietos, reconozcan que yo soy Dios” 

A principios del 2021, los obreros ya se daban cuenta de que los estudiantes estaban muy quemados. Pocos grupos habían conseguido renovar su liderazgo en 2021, por lo que muchos estudiantes habían sido líderes durante dos años. Sentían que tenían la responsabilidad de permanecer en el liderazgo, pues sabían que, a causa de la pandemia, si lo dejaban, no habría nadie que los reemplazara. Cada vez que alguien intentaba revitalizar los grupos estudiantiles con una nueva iniciativa, “cada nueva idea parecía un peso sobre sus hombros”, comenta Jessica. 

Pablo, un obrero de la región Este de ABUB, decidió que debían cambiar de método. Empezó a pensar en una expresión que había oído en un taller durante la formación subregional de IFES para el Cono Sur, algo como “un líder necesita liderar a los demás según el ritmo de vida que Dios ha establecido y tiene que saber cuándo debe guiarlos para que descansen”. Así, se olvidarían de organizar nuevas actividades y no les pediría a los estudiantes más entusiasmo. En cambio, iría a donde se encontraban en ese momento. Antes de la pandemia, el grupo estudiantil a veces usaba el método lectio divina para leer la Biblia, un enfoque donde se enfatiza la contemplación lenta, la reflexión y la oración por encima del analisis y la exégesis. Jessica explica que, aunque la lectio divina se asocie con el catolicismo y las órdenes monásticas (y ello haga que muchas iglesias en Brasil no utilicen este concepto), a los estudiantes les gusta. Pablo comenta que él emplea el término “lectura bíblica en oración”, que “describe más claramente lo que están proponiendo”. 

Lectio divina era, potencialmente, una buena respuesta pero, ¿cómo podían rediseñarla para la pandemia? Más reuniones por internet y más iniciativas que requiriesen mucho esfuerzo no funcionaban. Sin embargo, Pablo y Liz, una amiga de ABUB, decidieron que, para ser relevantes en el momento en que se encontraban, producirían estudios bíblicos de lectio divina en forma de podcast. Al poder escucharlo cuando quisieran, los estudiantes recibirían una herramienta que los ayudaría a descansar, volver a centrarse y sentirse renovados mediante las Escrituras. Tal y como nos cuenta Pablo: “lo importante era permitir un período de descanso de las actividades en línea sin renunciar al crecimiento espiritual. Además, tal descanso era algo esencial para el crecimiento espiritual de los estudiantes”. Jessica recuerda cómo el primer episodio hizo que rompiera a llorar. “Me di cuenta de que yo tampoco había estado descansando en Dios”. 

Maria, una estudiante, nos comparte: 

“El año pasado, los corazones de los estudiantes estaban angustiados y agotados física y mentalmente. Aunque todos nos habíamos adaptado a vivir en línea, teníamos el sentimiento de que faltaba algo”. El podcast ayudó a traer reflexiones a los corazones que realmente necesitaban descansar. Los estudiantes explican que realmente los ayudó. Nos dio la perspectiva para recordar que no todo está perdido, sino que Dios tiene el control.  

“Después de dos años de clases a distancia, los estudiantes podemos sentirnos esperanzados si confiamos que Jesucristo es suficiente para ayudarnos a seguir caminando. Incluso si nuestros ojos no lo pueden ver. Dios sigue obrando en nosotros. Tenemos esperanza cuando usamos las habilidades que Dios nos ha dado para cumplir lo que Él nos ha llamado a hacer. La tarea de alcanzar a todos los estudiantes para Jesucristo tiene que llevarse a cabo por aquellos que están disponibles, ¡que sea a través de nosotros!”. 

Agotamiento, salud mental y el Evangelio 

La salud mental se parece a la salud física: uno puede tener un trastorno de salud mental crónico o severo así como otro puede tener un problema físico crónico. Los problemas mentales pueden aparecer a causa de un acontecimiento vital específico, así como un accidente puede causar heridas físicas. Nuestra salud física puede fluctuar de varias maneras, a menudo, dependiendo de nuestro estilo de vida y circunstancias. Lo mismo ocurre con la salud mental. De la misma manera que la falta de sueño o no comer suficiente puede agravar un problema de salud ya existente, crear nuevos problemas o, simplemente, hacer que no te sientas bien, los problemas de salud mental pueden aparecer cuando estamos mental y emocionalmente agotados, perdemos la perspectiva o estamos muy estresados.  

La Organización Mundial de la Salud define la salud mental no solo como la ausencia de un trastorno mental, sino como “un estado de bienestar en el que la persona realiza sus capacidades y es capaz de hacer frente al estrés normal de la vida, de trabajar de forma productiva y de contribuir a su comunidad”. Los cristianos ajustan este paradigma a lo que conocemos acerca de las verdades de la Escritura: ni hacemos de la búsqueda de una buena salud mental nuestro evangelio, ni sobreespiritualizamos ni descuidamos los factores psicológicos o fisiológicos. Muchos cristianos fieles y maduros sufren problemas en su salud mental durante toda su vida. Sin embargo, como cristianos, tenemos recursos extras para vivir con estos problemas. Tenemos una seguridad superior, una esperanza superior, una fuerza superior y un gozo superior a nuestra disposición. Y cuando nuestros estudiantes se queman a causa de trabajar demasiado, una pandemia, o lo que sea a lo que se están enfrentando, dejar a un lado nuevas ideas e iniciativas y, simplemente, descansar en lo que ya tenemos en Cristo, es una forma poderosa de seguir adelante y darle la gloria a Dios.  

La capacidad máxima de salud mental suprema, rebosante de paz y prosperidad, nos está esperando en la gloria. Tal y como escribió el autor de himnos Augustus Toplady, los “espíritus glorificados en el cielo” están “más felices pero no más seguros” que los que todavía estamos en este mundo. Jessica está de acuerdo y apunta que “cuando tienes una esperanza eterna, tu enfoque cambia”. La pregunta es, ¿cómo podemos echar raíces para la vida eterna ahora?  

Puedes escuchar los podcasts de la lectio divina de ABUB (en portugués) aquí. 

Porque Él nos amó primero: visita a una residencia infantil

Koinonia, the student movement in Cuba, have been demonstrating the love of Jesus to a broken world. 

Gretel is a student leader in the city of Sancti Spíritus. Her student group found an opportunity to reach out to a local children’s home. The students wanted to show God’s love to the 20 children living there, all between the ages of 4 and 12, who had no parents to care for them.  But it was the first time they had done anything like this. 

While the idea felt ‘super crazy,’ Gretel explains how the Lord opened the doors for them. ‘In the middle of the pandemic,’ she reflects, ‘I don’t know how, but we had the same feeling. We wanted to show the love that God has for people. This idea couldn’t have come at a better time, when grief from the pandemic was at its peak, and many people were going through real storms.’ 

The students decided to bring some toys and gifts for the children. They also put on a play for them, exploring the theme of Christian love.                                                             

Gretel testifies to a real feeling that God was with them and working through them in the lives of the children. She shares that ‘there was not a single day, not a single hour, not a single minute, not even a second that we did not see the mighty hand of our Father in heaven. It wasn’t as easy as it may seem. But for God nothing is impossible. We knocked on the doors and they opened wide. Students who planned, coordinated, prayed, and put everything into the Lord’s hands from a distance were a blessing to beautiful children who have not had the opportunity to know the gospel, in a place where affection, joy, and genuine love is always welcome. 

‘We were blessed, too. I know I speak for everyone; there is no explanation for what we experienced. That fullness that we felt. God is good! And God wants us to demonstrate his love to others, just as he has demonstrated it to us. Do not hesitate to do crazy things for the kingdom of God. God will support those blessed and glorious adventures. You will see that he not only accepts you unconditionally, but he accepts others – just as we saw it.’ 

Gretel signs off with a prayer and a challenge; ‘May we be Christ’s adventurers!’ 

Pray for Koinonia in Cuba: 

  • Pray that the students in Sancti Spíritus will be able to continue building relationships with the children they met; and that these relationships will impact the children. Pray that it will point them to Jesus, and they will be adopted into sonship (Ephesians 1:5), children of God, co-heirs with Christ (Romans 8:17). 
  • Pray that Koinonia students will continue to demonstrate God’s love to those around them throughout their lives. 
  • Pray for Koinonia to continue to grow and flourish, even in the difficult times caused by the pandemic.  

El científico apologético

Dios tenía las respuestas. Y Jonas lo sabía.  

Aunque en su familia todos eran ateos y agnósticos, él nunca pudo negar por completo la existencia de Dios. Cuando tenía 15 años, escuchó el evangelio en una pequeña iglesia de Tijuana, México, y entregó su vida a Cristo. 

Pero a medida que su fe iba aumentando, empezaron a surgirle preguntas. No tenía el mismo escepticismo que su familia, pero estaba muy interesado en la apologética. Lamentablemente, no tenía a nadie con quien compartir ese interés. En su iglesia, se consideraba que si uno se planteaba preguntas era porque tenía falta de fe. Así que Jonas aprendió a guardar sus dudas para sí mismo. 

 Pero cuando fue a la universidad, Jonas se hizo nuevos compañeros. Tuvo la oportunidad de contribuir al inicio del primer movimiento estudiantil en Baja California, que pronto pasó a formar parte del movimiento estudiantil nacional mexicano: COMPA. Sus amigos de COMPA le animaron a buscar respuestas en la Biblia. Gracias al grupo, también descubrió a autores apologéticos como C.S. Lewis y Francis Schaeffer. Jonas nos cuenta: 

«Me llené de ánimo al saber que la fe no es irracional. De hecho, comprendí que debemos incluir la mente en nuestra devoción a Dios para amarlo con todo nuestro ser». 

Desde que terminó la universidad en 1998, ha ayudado a innumerables estudiantes a abordar cuestiones similares. Fue líder estudiantil en COMPA y luego voluntario. También ha creado nuevos grupos de apologética en la región. Ahora trabaja como investigador y quiere ayudar a los estudiantes a desarrollar una visión integrada de la ciencia y la fe. Se convirtió en un catalizador de la iniciativa Logos y Cosmos, un programa del ministerio IFES Conectar con la Universidad, por lo que recibió tutoría, recursos y apoyo para llevar a cabo sus proyectos. 

«Con la ayuda de Logos y Cosmos, me gustaría poder ponerme en contacto con estudiantes cristianos y no cristianos que tienen preguntas científicas o pseudocientíficas sobre la fe. Mi objetivo es ayudarles a encontrar respuestas y a armonizar los conocimientos universitarios con lo que aprenden en la Biblia. Creo que es posible tener una visión integrada de la realidad teniendo en cuenta la Biblia y la ciencia».  

Jonas desea iniciar pequeños grupos y círculos de lectura para debatir temas sobre la ciencia y la fe. También quiere servirse de su trabajo de investigación para explorar las implicaciones teológicas de las matemáticas, y así tener la oportunidad de compartir su fe con sus colegas y estudiantes.  

Ora con nosotros por Jonas esta semana y por los demás catalizadores que buscan conectar su fe con los estudios. 

  • La universidad en la que trabaja Jonas se focaliza principalmente en la investigación y los estudios de posgrado. Esto significa que puede ser difícil encontrar estudiantes universitarios. Ora para que Dios guíe a Jonas hacia los estudiantes que buscan respuestas espirituales.  
  • Ora para que Jonas tenga muchas conversaciones espirituales con sus colegas a través de su trabajo de investigación.  
  • Ora por los estudiantes que tienen grandes preguntas sobre la fe. Ora para que conozcan a alguien como Jonas que pueda guiarles hacia las respuestas que se encuentran en las Escrituras.  

¿Y a ti también te gustaría conocer a Jonas? Escucha su testimonio en el que explica por qué quiso participar en la iniciativa Logos y Cosmos. 

PIONEROS VIRTUALES EN ECUADOR

El Prayerline de esta semana está escrito por nuestra invitada Guadalupe Muñoz, responsable del trabajo con Grupos Pioneros en la CECE Ecuador.  

Cuando me embarqué en este Ministerio, jamás pensé en usar la virtualidad como forma de establecer nuevos Grupos Universitarios, pero la pandemia lo cambió todo, incluso la forma de hacer misión. 

En abril del 2020, gracias a los eventos virtuales que realizamos por el aniversario de nuestro movimiento, nos contactaron estudiantes de universidades y ciudades donde la CECE no había tenido trabajo previo debido a su localización o por falta de contactos dentro de la universidad.  

En mayo 2020 iniciamos una serie de talleres virtuales para Grupos Pioneros, conformada por seis sesiones de estudio y una sesión de planificación para quienes estaban interesados en iniciar un grupo en su universidad. Tuvimos dos rondas de talleres, de los cuales nacieron cinco Grupos Universitarios: ESPOL, UG-Administración (ambos en la ciudad de Guayaquil), IKIAM (Región Amazónica del Ecuador), UNEMI (Milagro), ESPE (Latacunga). Estos talleres también fortalecieron un grupo frágil en la ciudad de Ambato. Todos estos grupos siguen reuniéndose y ahora ya están consolidados. 

Quiero contarles sobre UNEMI y Juan, uno de los coordinadores de este grupo. Cuando Juan se contactó con nosotros, estaba muy feliz al saber que contaría con una comunidad de fe en su universidad. Rápidamente él involucró en la misión a su mejor amiga, Andrea y ahora, se reúnen semanalmente a través de Zoom con un promedio de seis participantes. Juan y Andrea ya han participado en un evento de formación estudiantil y en un campamento nacional. El compromiso de Juan es tal, que ahora también participa con pequeñas responsabilidades a nivel nacional. Su anhelo es mostrar el Evangelio de Jesucristo a cada compañero de su aula. A pesar de que aún no los conoce en persona, ha superado los obstáculos para generar relaciones significativas con ellos de forma virtual. 

Te invito a orar por: 

  • Los nuevos contactos a quienes Dios llamará a su ministerio en las universidades del Ecuador. 
  • Por coordinadores que, al igual que Juan, se apasionen por compartir el Evangelio de Jesús a sus compañeros de aula, incluso sin conocerlos en persona. 
  • Por el retorno a las clases en una modalidad híbrida (parcialmente virtual, parcialmente presencial). Ora para que podamos adaptarnos a los cambios que vendrán, en especial con los grupos que comenzaron de forma virtual. 

Enaltecidas

 Un paseo nocturno debería ser un tiempo gratificante y tranquilo para descansar del sol o para poder pensar y orar. Sin embargo, para muchas mujeres en todo el mundo, un corto paseo nocturno para volver a casa puede ser algo peligroso.

En una investigación de IFES recopilada en el Informe sobre tendencias globales se descubrió que la violencia contra las mujeres es un tendencia que posiblemente afectará al ministerio estudiantil en los próximos años. A pesar de que este asunto está presente en todas partes del mundo, las investigaciones demuestran que América Latina es una de las regiones más aquejadas por este problema, especialmente en los campus universitarios.

Pero los grupos de IFES en América Latina están hablando sobre ello mediante producciones teatrales y debates públicos, para resaltar el valor de la mujer como imagen de Dios que es. Curiosamente, América Latina también es la región de IFES donde hay más mujeres que hombres ocupando el puesto de secretario general. De un total de 20 movimientos, 11 están liderados por mujeres.

“A pesar de que muchos de nosotros consideran que en América Latina existe un ambiente machista, lo cierto es que el campo de misión está abierto a muchas mujeres. Hay mujeres solteras, mujeres casadas con hijos pequeños, con hijos mayores… En otras palabras: hay una gran diversidad de mujeres sirviendo al Señor en el ministerio estudiantil. ¡Es una bendición!”,

afirma Carmen Castillo, Coordinadora Subregional para América Latina.

Esta región ha iniciado un proyecto para reunir con regularidad a las mujeres líderes a fin de que puedan darse apoyo y ánimo entre ellas.

La idea es poder apoyarnos unas a otras en un proceso cuyo objetivo no es solo empoderar a las mujeres tal y como son, sino también apoyar a nuestros hermanos en la misión”,

asegura Carmen.

En una sociedad altamente patriarcal, proyectos como este eliminan los obstáculos a los que se enfrenta el evangelio, que muestra su poder para socavar los mensajes y prácticas degradantes de la cultura machista. Carmen nos dice:

“Tal y como dice una canción de nuestra tierra, ‘[Jesús] exaltó a niños y a mujeres’. Este es el Jesús a quien servimos. Él recibe a los que son despreciados en el mundo y los enaltece y coloca en el lugar correcto”.

Ayer fue el Día Internacional de la Mujer, un día para reconocer los logros y las dificultades de las mujeres en todo el mundo. Esta semana, ora por las mujeres de IFES, que marcan una diferencia a favor del evangelio en los campus universitarios.

  • Ora por las estudiantes universitarias que son víctimas de la violencia de género en sus campus.
  • Ora para que los estudiantes, obreros y líderes de IFES desafíen la discriminación injusta y la violencia contra las mujeres. Ora para que su valor en abordar estas cuestiones traiga gloria al evangelio.
  • Ora por las mujeres que desempeñan funciones de liderazgo en América Latina. Ora para que Dios guíe a sus grupos y desarrolle sus dones y talentos a fin de que sean usados con eficacia en su ministerio.

Un crecimiento vibrante en la tundra patagónica

Jesús mandó a sus discípulos que llevaran el evangelio hasta los confines de la tierra. Pablo Galaz se ha tomado este mandamiento literalmente. Vive en Punta Arenas, una pequeña ciudad portuaria en el lado chileno de la Patagonia. Si bien su ubicación en el extremo sur es el punto de partida perfecto para las expediciones antárticas, supone un desafío para los nuevos grupos de estudiantes pioneros. Las montañas salvajes y las frías islas separan esta región con el resto de Chile. Si Pablo quiere llegar a otra ciudad, debe tomar un caro vuelo de cuatro horas hasta Santiago o conducir tres horas hasta Argentina. La ubicación no es la ideal, pero Pablo cree que un vibrante movimiento estudiantil podría florecer en la fría tundra del sur.  

En 2019, Pablo comenzó su ministerio como obrero pionero de la iniciativa Abriendo nuevos caminos en la Patagonia chilena. Desde entonces, ha dedicado una gran cantidad de su tiempo a conducir grandes distancias a otros pueblos y ciudades de la región, ayudando a pastores y líderes a entender el valor del ministerio estudiantil a través de talleres y enseñanzas. Dado que su ciudad está mucho más cerca de Argentina que su propio país, espera que se desarrolle una asociación con las iglesias argentinas. Dado que el avivamiento ha llegado a muchas iglesias en la Patagonia, el terreno espiritual es fértil para el ministerio estudiantil. La misión de Pablo consiste en ayudarlos a desarrollar un corazón para los estudiantes.  

Ya ha establecido muchas de sus sólidas relaciones con estudiantes de la parte chilena de la Patagonia. En uno de sus largos viajes por carretera a Argentina, Pablo trajo a Nicolás, un estudiante de segundo año que afrontaba dudas sobre su vida y su futuro. Con la vista puesta en el inmenso camino, se sumergieron en ricas conversaciones sobre la vida, el ministerio y la enorme misión de llegar a los estudiantes. Tras el viaje, Nicolás se convirtió en uno de los líderes estudiantiles más fieles de su grupo.  

Los líderes estudiantiles como Nicolás ejercen un gran impacto en el progreso de la plantación de nuevos grupos en la Patagonia. Pero la región está aislada y muchos estudiantes se marchan cuando se gradúan. Sin embargo, Pablo se mantiene firme en su propósito de establecer muchos grupos activos en toda la región. Uno de sus proyectos es la plantación de una iglesia con la misión de valorar y alcanzar a los estudiantes universitarios. Simbólicamente, se han puesto el nombre de El Árbol. Pablo espera que, con el tiempo, esta iglesia y muchas otras echen raíces en el frío suelo de la Patagonia para promover movimientos estudiantiles dinámicos. Ore con nosotros por su apertura de caminos en esta región aislada.  

  • Ora para que Pablo y sus líderes estudiantiles perseveren y por sus reuniones con los líderes de la iglesia en la Patagonia. Ora para que estas iglesias entiendan la necesidad de la evangelización estudiantil.  
  • Ora para que surjan nuevas oportunidades para impartir talleres en las ciudades de Río Grande y Ushuaia.  
  • Ora para que más líderes estudiantiles se impliquen en la misión. 

Tendiendo puentes

NOTA DEL EDITOR: Publicamos incorrectamente una versión anterior de este artículo en la que no incorporamos de manera completa y correcta la información más reciente del personal y los estudiantes de CECE. Nos responsabilizamos del error y pedimos disculpas por el mismo. Lamentamos las preocupaciones o confusión que el contenido haya podido provocar. La versión siguiente refleja con precisión las perspectivas de los miembros de CECE implicados en el artículo. Agradecemos su colaboración en esta publicación de Conexión y esperamos que resulte útil como tema de reflexión a toda la comunidad en cuanto a asuntos de justicia en sus propios contextos. 

Si eres estudiante universitario en Ecuador, las conversaciones en el campus pueden ser estresantes. Vivir en un país profundamente dividido por clase, región, raza y religión es duro. Eso significa que un simple comentario durante la comida puede convertirse en un debate encendido, por lo que puede ser mejor callar mientras tus compañeros expresan sus opiniones en cuanto a la situación política actual, ya que hablar solo sirve para generar tensión. 

En la red también se palpa esta polarización. Algunos estudiantes comparten informaciones y memes cuestionables que pueden ofender a los compañeros que no comparten cultura, contexto o ideología.  

Un país dividido 

En octubre del 2019, los problemas divisivos de Ecuador alcanzaron el punto máximo. Las calles se llenaron de manifestantes después de que el presidente recortara subsidios de 40 años al combustible y promulgara reformas fiscales y laborales.  Algunos explican que estas manifestaciones fueron el resultado de ciento de años de opresión y tensión entre clases sociales, ideologías políticas y desigualdad regional. Las diferencias entre el estándar de vida en los centros urbanos y las áreas rurales son importantes. Quienes viven en áreas rurales tienen menos acceso a servicios como la salud, la educación y la conectividad a Internet, mientras que los de la ciudad disponen de más servicios básicos. 

Otra división es el regionalismo histórico entre las provincias de la costa y de los Andes en el país. La religión, raza, políticas migratorias e ideología política siguen siendo temas sensibles sobre los que es difícil hablar respetuosamente con estudiantes de otras cosmovisiones. Durante las manifestaciones de octubre, los universitarios (incluidos los de CECE) y los campus ayudaron tanto a los manifestantes como a la policía brindándoles refugio, alimento, cuidado de niños y atención médica. Fue una señal clara de que se tendían puentes en momentos de conflicto. 

Implicarse con inteligencia 

CECE Ecuador también está equipando a estudiantes con herramientas prácticas para tender puentes a través del diálogo. Ruth Hicks de Olmedo, director nacional de CECE, dice que muchos estudiantes han observado antes diálogos saludables. Lo explica: 

“Entablar diálogos con respeto no es algo que se suela aprender en la familia, la iglesia ni las esferas políticas. Quizá sí en algunos entornos académicos, como los foros, pero no en el espectro público”. 

El movimiento capacita a los estudiantes para mantener esas conversaciones formándolos y enseñándoles a abordar temas potencialmente polarizados de forma reflexiva y respetuosa. 

“Animamos a los estudiantes a emplear un lenguaje que promueva el diálogo. Queremos que entiendan la importancia de atender e intentar aprender, aunque ya tengan una opinión clara sobre el tema. Si no tienen una posición clara, a entender que es su responsabilidad pensar e investigar la información que comparten, no solo reenviar las últimas publicaciones de Facebook».  

CECE promueve la implicación inteligente en muchos sentidos. El movimiento tiene un blog semanal donde se procura reflexionar sobre los problemas actuales desde una perspectiva cristiana. También han diseñado una capacitación para mostrar a los estudiantes la conexión entre la fe y su vida online. El movimiento también modela una conversación saludable durante sus eventos locales y nacionales.  

En estos eventos, los líderes y el personal pueden crear espacios seguros para que los estudiantes tengan el lenguaje adecuado para discutir sobre temas candentes. Uno de esos eventos es el campamento nacional anual, que reúne a estudiantes de todo el país. Ruth explica que, al principio del campamento, hay estudiantes reticentes a mezclarse con gente de fuera de su grupo.  

“Tenemos estudiantes que, cuando llegan al campamento, apenas han interactuado con nadie de provincias diferentes. Acaban diciendo: ‘Son un poco diferentes a mí, pero fue genial conocerlos. ¡Ahora son amigos míos!’”. 

Al poner en práctica sus consejos para el diálogo saludable, los estudiantes pueden acudir al campamento con una actitud de escucha y aprendizaje hacia quienes tienen perspectivas distintas. A medida que avanzan los días, los estudiantes se sorprenden al descubrir que no es tan difícil hacer amigos. 

Entender la injusticia 

Cuando tienen la formación para entablar diálogos, los estudiantes se pueden volver más sensibles a la injusticias que los rodean. Por ejemplo, actualmente, al hablar de los efectos del coronavirus han resaltado en cuanto a las desigualdades sociales, especialmente entre razas y religiones. Estas disparidades también han sido evidentes en el contexto universitario. Aunque muchos estudiantes de universidades públicas esperaron meses para avanzar sus clases online, las privadas de la ciudad lo hicieron en pocas semanas. Con todo, muchos estudiantes de zonas rurales no tenían Internet o equipo técnico para participar en las clases. Son muchos los estudiantes que tuvieron que reducir las clases o retirarse de universidades privadas debido a la situación económica. 

Muchos de estos estudiantes provienen de familias que dependen de los ingresos que ganan cada día vendiendo en mercados locales. Puesto que estos mercados se cerraron durante el confinamiento, las familias se han visto obligadas a encontrar lugares alternativos donde vender sus productos. Darse cuenta de problemas como estos, junto con las protestas de octubre, ha ayudado a los estudiantes a ver su relación con problemas sistémicos de raíces profundas. 

Una ocasión para aprender 

Al final, CECE modela un diálogo saludable porque cree que así se brinda gloria al evangelio. La obrera Andrea Utreras dice que tender puentes anima a los estudiantes a adquirir un perspectiva más amplia.  

«Jesús llama a todo pueblo, lengua y nación. Nos llama a todos. Y tenemos que estar unidos en él. También tenemos el llamado de amar a la gente, lo que significa que los que aman son distintos. Amarles como personas, y no solo porque compartan nuestra fe». 

Puesto que animan a los estudiantes a pasar a la acción con inteligencia, Andrea siempre les dice que se preparen para crecer.  

«Descubrirán que quizá no tienen toda la razón. Tiene que estar listos para ser desafiados. Para leer más o hacer preguntas a otras personas. No pasa nada por decir: «No lo sé». Si no sabes algo, está bien. Es una ocasión para aprender».  

¿Qué problemas divisivos desaniman la unidad en tu campus? ¿Qué puedes hacer para tender puentes con los que no están de acuerdo contigo?