Trabajar con personas que aún no han escuchado el evangelio

Todas las ciudades del mundo necesitan a cristianos comprometidos que vivan conforme al evangelio. Pero la gran mayoría de graduados acaban viviendo en ciudades donde ya hay muchos cristianos e iglesias que están creciendo, mientras que millones de personas viven en sitios donde aún no ha llegado el evangelio. Un tercio de la población mundial vive fuera del alcance de una iglesia.

Algunos graduados, después de ponerlo en oración, han escogido de forma proactiva vivir y trabajar en sitios donde puedan traer la luz de Dios a aquellos que están viviendo en la oscuridad. Lee más para conocer a algunas graduadas que han hecho esto mismo.

by Cory Schadt on Unsplash

Asia del Este: Un cambio de rumbo

Después de terminar la carrera, Sophie* consiguió el trabajo de sus sueños. Pero después de poco se empezó a sentir incómoda. Sentía que su trabajo le importaba más que Jesús y no la satisfacía.

Unos meses después Sophie se enteró de un pequeño viaje misionero que iba a llevar biblias a un país de Asia del Este y le llamó mucho la atención. Siempre le había gustado explorar nuevos países y nuevas culturas así que se apuntó. Pero no esperaba que esas dos semanas fueran a tener un impacto tan grande en el rumbo de su vida.

Ahora, un año más tarde, Sophie se está preparando para volver por segunda vez. Esta vez se quedará al menos dos meses. Colaborará con una organización cristiana haciendo un trabajo que combina sus capacidades, experiencia y pasiones: enfermería, investigación en nutrición y sostenibilidad medioambiental, todo en uno.

Sophie deja muchas cosas atrás y es un país peligroso para los cristianos. ¿Vale la pena realmente?

“Sí, vale la pena, porque Jesús vale la pena”, dice Sophie. “Soy consciente de todo lo que el Señor ha hecho por mí. No tengo razones para no confiar en él. Siempre ha provisto de todo ¡y esta oportunidad parece hecha especialmente para mí!”

¿No sería más fácil simplemente volver al trabajo de sus sueños?

“El mundo te dice que tienes que conseguir el mejor trabajo que puedas. Hice esto al principio pero no me satisfacía. Lo único que quiero ahora es buscar primeramente el reino de Dios y su justicia”.

*No es su nombre real.

by Anastasia Vârlan on Unsplash

Moldavia: Traer la esperanza a casa

En Moldavia alrededor de cuatro de cada cinco graduados se van a otro país en busca de un trabajo bien pagado y una mejor calidad de vida. Pero Tanya no. Después de terminar su Máster en Matemáticas, Tanya y su marido (que era policía) sintieron que Dios los estaba llamando a volver a su pueblo a vivir y a trabajar.

Se despidieron de su vida cómoda en la ciudad y se mudaron al pueblo. No hay agua corriente, ni sistema de saneamiento, ni calefacción durante los fríos meses de invierno.

Tanya empezó a trabajar de profesora de Matemáticas en una escuela secundaria. Empezó a formar parte de la vida de los alumnos. Estaban necesitados. Algunos vivían con padres alcohólicos. Otros estaban siendo criados por sus abuelos u otros parientes.

Tanya empezó a orar por ellos. Después de clase hablaba con ellos, les dedicaba un poco de atención, los animaba y les demostraba el amor que necesitaban.

Ahora Tanya y su iglesia local ayudan a niños de familias socialmente vulnerables todas las semanas. Organizan actividades en las que pueden compartir el evangelio y los ayudan con los deberes.

Den gracias al Señor por graduados así, que fueron misioneros entre los estudiantes durante sus años universitarios y que ahora han decidido llevar el evangelio a su pueblo natal.

by Atharva Tulsi on Unsplash

Asia del Sur: Llevar a Jesús a lugares a los que aún no ha llegado el evangelio

Al terminar la carrera, mi iglesia estudió la vida de Pablo. Cada domingo me sentía desafiada. La vida de Pablo no era nada confortable. Una vida que verdaderamente sigue a Jesús no tiene que centrarse ni en el confort ni en la seguridad del mundo. Pero en aquel entonces mi vida iba en esa dirección. Me sentía desafiada e incómoda.

Así que cuando terminé la carrera hace cuatro años, mi esposo y yo decidimos mudarnos a una mega ciudad en Asia del Sur. Montamos una empresa para concienciar a la gente de la importancia de tener una buena salud. Consideramos que somos emprendedores que aman a Jesús.

Para nosotros nuestro negocio es tanto nuestro trabajo como nuestro ministerio. Trabajamos ocho horas codo con codo con empleados que aún no conocen a Jesús. Cada día nos encontramos a malentendidos culturales, corrupción y fraude. Nuestros empleados ven cómo nos enfrentamos a estos retos con Dios y cuando ven a Jesús en nosotros, su vida cambia.

Nuestras familias y amigos no siempre nos apoyan. Les parece una locura que dejemos atrás un buen trabajo y un buen hogar. Y esto a veces resulta difícil. Pero cuando la vida se pone dura, miro a mi alrededor: la mayoría de mis amigos locales aquí viven en el umbral de la pobreza y necesitan desesperadamente conocer la libertad de la vida en Cristo. Nuestro Padre ve esto y está llamando a sus discípulos para que vayan a estas naciones. Consideramos que es un gran privilegio y una aventura trabajar junto a Dios para llevar a Jesús a lugares a los que aún no ha llegado el evangelio.

Irlanda: Ser internacional en el lugar de trabajo

Cuando oí que la peluquería local buscaba peluquera, decidí solicitar el puesto. No era una buena decisión desde el punto de vista de mi carrera profesional. Podría haber ganado mucho dinero trabajando para una cadena importante. Pero mi iglesia tenía en su corazón evangelizar en la comunidad y yo pensé que sería una buena forma de conocer a gente local.

Al empezar el trabajo quería ver la peluquería como mi campo de misión. Quería que mi forma de trabajar y de hablar reflejara a Jesús delante de mis clientes y compañeros de trabajo.

by Brendan Church on Unsplash

En mi pueblo natal, cuando vas a cortarte el pelo siempre te hacen las mismas preguntas: ¿para qué te estás arreglando el pelo? ¿Vas a salir esta noche? Pero yo quería conocer a la gente de verdad así que intenté evitar estas preguntas que no llevaban a ninguna parte. Hacía preguntas como: “¿Cómo te va la semana?” o “¿Qué has hecho hoy?” Entonces intentaba recordar estas cosas la próxima vez que venían.

Al principio me costaba, pero ahora me siento un poco más cómoda y me arriesgo un poco más en las conversaciones. La forma en la que hablo sobre lo que está ocurriendo en las noticias o lo que hice durante el fin de semana: estas oportunidades se pueden aprovechar para hablar de Jesús. Quizás piensen que soy rara, pero quizás hagan preguntas y quieran saber más.

Mudarse de manera estratégica

En nuestro mundo cada vez más global, compartir el evangelio con las naciones no significa necesariamente irse a otro país. Las universidades son lugares en las que las naciones vienen a nosotros en masa. ¿Hay estudiantes internacionales en tu clase o residencia que podrías llegar a conocer mejor?

A medida que te preparas para terminar la carrera, ¿por qué no consideras en oración mudarte estratégicamente a un país, ciudad o pueblo en el que no se predique el evangelio? ¿Podrías utilizar tu carrera y capacidades en un lugar en el que la mayoría de las personas aún no conocen a Jesús? ¿Podrías llevar a cabo tu negocio, enseñar en un colegio, trabajar en un hospital o seguir estudiando en un lugar al que aún no ha llegado el evangelio?

Quizás no sea fácil, pero, como dice Sophie, vale la pena.

Tú decides

El verano pasado terminé la carrera. Me dieron el título y celebré el hecho de que había llegado a su fin otra etapa emocionante de la vida. Al pensar en los cuatro años que pasé en la universidad, me sentía satisfecha por lo que había logrado: había entregado tantos trabajos, hecho tantos exámenes, leído tantos libros, adquirido tanta experiencia y conocido a tantos amigos.

Pero al mismo tiempo, en el fondo sentía que podría haber sacado más de estos años. Vamos a ser sinceros: yo siempre he sido un poco vaga como estudiante. Calculaba el mínimo esfuerzo que tenía que hacer para sacar buenas notas. Quizás tenía esta actitud porque en algún momento de la vida había perdido las ganas de ser disciplinada. Quizás simplemente no me gustaba hacer trabajos para la universidad. O quizás fue porque durante los años que pasé en la carrera participé en un movimiento estudiantil cristiano dinámico y emocionante y a veces ponía estas reuniones, campamentos o actividades por delante de mis estudios. Por la razón que sea, tengo que admitir que nunca me esforcé 100% en mis estudios. No me interesé por estar al día con la actualidad en mi área de estudio. Simplemente “toleré” los estudios con poco entusiasmo.

Desde entonces he tenido más tiempo para reflexionar sobre ello.

En la carta a los colosenses, Pablo dice:

“Porque por medio de él fueron creadas todas las cosas en el cielo y en la tierra, visibles e invisibles, sean tronos, poderes, principados o autoridades: todo ha sido creado por medio de él y para él. Él es anterior a todas las cosas, que por medio de él forman un todo coherente”. Colosenses 1:16–17, NVI

Esto nos dice que todas las cosas, incluyendo nuestra área de estudio, han sido creadas y existen para Cristo. Esto significa que profundizar en nuestros estudios no es una pérdida de tiempo. Al contrario, a medida que investigamos más en nuestro campo de estudio, definitivamente nos encontraremos con Cristo allí.

He notado que a menudo, cuando hablamos de la motivación para estudiar, los cristianos no difieren mucho de los no creyentes. Incluso a veces son los seguidores de Cristo los que quieren que pase su experiencia universitaria cuanto antes y que sea muy fácil, no participan en debates universitarios ni investigan demasiado en su campo académico. ¿Será porque la universidad enseña muchas cosas “no cristianas” que preferiríamos no investigar, para proteger nuestra mente cristiana? ¿O es porque no nos importa demasiado lo que está ocurriendo en el ámbito académico y hay cosas más importantes que hacer, como el ministerio de la iglesia? Yo conozco esta manera de pensar; durante mucho tiempo fui este tipo de estudiante.

Pero, ¿para qué estudiamos una carrera o cuál debería ser la motivación para hacerlo? Para los cristianos debería ser mucho más que sacarse un título. A través de los estudios podemos conocer más a nuestro Creador y su historia en este mundo. Todas las disciplinas académicas muestran de alguna forma el milagro de la creación, las consecuencias trágicas de la caída y la esperanza futura para la redención del mundo. Por ejemplo, un estudiante de medicina puede maravillarse con la forma en la que ha creado Dios el cuerpo humano y al investigar sobre enfermedades graves puede descubrir lo mucho que este mundo se ha desviado del camino marcado por Dios. Los ingenieros y científicos pueden llegar a conocer a Dios como el ingeniero todopoderoso. Los estudiantes de arte pueden ver al autor de la creatividad. Físicos: el que creó y sostiene el universo. Maestros: la fuente de toda sabiduría y el mayor maestro de todos, Jesucristo. Filólogos: un Dios que creó el mundo por medio de su Palabra y contó su historia por medio del libro más influyente de la historia.

¿Y si Dios nos ha puesto en la universidad con un propósito mayor? ¿Y si quiere que seamos fieles en nuestros estudios, que dejemos de distanciarnos de lo que creemos que no merece nuestra atención como cristianos y empezamos a pensar: cómo puedo participar en esto y ser de bendición? ¿Cuáles son las necesidades y retos actuales en mi campo de estudio y en mi universidad? ¿Cómo puedo hacer que sea un lugar más justo?

¿Qué tipo de estudiante quieres ser? ¿Uno que pasa rápidamente por todos los años de carrera prácticamente sin conectar con el ambiente en el que estudias, porque siempre hay cosas más “cristianas” a las que prestar atención? ¿O quieres ser 100% cristiano Y 100% estudiante: un estudiante que no está desaprovechando la oportunidad de glorificar al Señor con su carrera y de traer luz y justicia al ámbito académico en el que estudia? Tú decides.

Elīna, trabajadora social; graduada de LKSB Letonia.


Elīna fue una de las 22 participantes que asistieron a la consulta de IFES de Retos Importantes en Alemania a principios de año y compartió estas reflexiones como respuesta a este encuentro. En 2018 tuvieron lugar consultas regionales de “Retos importantes” en Europa y América Latina. Organizadas en colaboración con los movimientos locales, estas consultas han reunido a personas de diferentes países para compartir y aprender juntos acerca de retos a los que se enfrentan los cristianos en la universidad.

El proyecto de “Retos importantes” tiene el objetivo de fomentar, entre profesores, estudiantes y obreros de IFES, el diálogo y una forma teológica de abordar las preguntas que surgen en la universidad. Leer más en la página web de Conectar con la Universidad.

El nuevo curso de aprendizaje on-line de IFES “Una introducción a Conectar con la Universidad”, explora estas preguntas con citas, lecturas, vídeos, cuestionarios y hojas de trabajo provocadoras.

Empezará en augusto de 2018. Disponemos de plazas limitadas, regístrate antes del 15 de julio de 2018. Dirígete a engagingtheuni@ifesworld.org para registrarte o conocer más.

Esta breve animación te ayudará a pensar acerca de cómo podrías conectar con la universidad como un cristiano.

Amistad tras el velo

Campamentos estudiantiles en el Norte de Europa

“¿Quién eres, Dios? ¿Realmente estás ahí? Si estás ahí, llévame a un lugar donde pueda encontrar respuestas.”

Dios escuchó la oración titubeante de Alfred*.

No pasó mucho tiempo antes de que llegara una oportunidad inesperada para abandonar su comunidad musulmana e irse al Norte de Europa para estudiar durante un semestre. Ahí escuchó hablar de un campamento que estaban organizando algunos cristianos para los estudiantes internacionales. Alfred decidió ir con ellos. Sentía curiosidad. Quería saber más acerca del Dios al que adoraban estos cristianos. Quería ver por sí mismo lo que decía la Biblia. ¿Podía ser verdad que el sacrificio de Jesús en la cruz es la única forma en la que ser perdonado?

En los meses siguientes, siguió reuniéndose con sus nuevos amigos cristianos, haciendo preguntas y observando sus vidas. Se preocupaban por él. Cuando se hizo daño en el tobillo, vinieron a visitarle. Comieron juntos, jugaron juegos y charlaron.

Hubo otro campamento al final del siguiente semestre. Alfred retrasó su vuelo de regreso para poder ir. La última noche, los estudiantes escucharon la historia del Hijo Pródigo. Alfred sabía que quería tener una relación con Dios como su Padre, quería la vida nueva que Jesús le ofrecía. Esa noche oró pidiendo perdón y confió en Jesús como su Salvador.

Al día siguiente compartió con otros asistentes cómo Dios había estado obrando en su vida a lo largo de los últimos meses. Habló acerca del cambio que Jesús había hecho en su corazón, de la esperanza, del gozo y la paz que sentía ahora, y de su nuevo deseo de amar y servir a Dios.

De regreso en su país, Alfred sigue leyendo su Biblia y orando. Pero no tiene una comunidad cristiana ahí. Por favor, ora por protección para él y para que tenga comunión con otros. Ora para que tenga oportunidades y sabiduría para compartir su nueva fe con sus familiares y amigos. No va resultarle fácil.

*Hemos cambiado los nombres por motivos de seguridad.


Hospitalidad en Europa del Este

Nunca tuve la intención de trabajar con estudiantes musulmanes. No sabía mucho acerca del Islam. Realmente no es que quisiera. Pero cuando abrí mi hogar para darle la bienvenida a los estudiantes internacionales, me sorprendió observar que la mitad de los estudiantes que venían semana tras semana eran musulmanes. Por lo que se puede decir que tropecé con este ministerio tan emocionante y fui aprendiendo según progresaba,

Además de las actividades sociales que organizamos, también orecemos un Estudio Bíblico semanal en inglés. Aunque los estudios bíblicos están abiertos a todos los estudiantes internacionales, los estudiantes musulmanes son los asistentes habituales. A lo largo de los últimos años, hemos tenido la oportunidad de estudiar la Biblia junto a estudiantes musulmanes de Azerbaiyán, Georgia, Turquía, Yemen, Mauritania y Burkina Faso.

Una cosa que he observado es que trabajar con los estudiantes musulmanes no requiere mucha formación, o un cierto tipo de personalidad o unas grandes campañas evangelísticas. Solo somos unos cristianos normales. Intentamos que nuestros amigos musulmanes se sientan bienvenidos, les hacemos preguntas y aprendemos acerca de lo que creen. Como la religión es una parte importante de sus vidas también, hablar sobre asuntos espirituales resulta sorprendentemente natural.

Las cosas pequeñas marcan una gran diferencia, como cocinar sin cerdo, esperar a comer juntos después de la puesta de sol durante del Ramadán. La hospitalidad es una parte muy importante de la cultura musulmana. A veces cocinan para nosotros, una vez unos estudiantes de Yemen vinieron a cocinar sus platos tradicionales.

Estoy muy agradecido porque Dios ha traído a estos estudiantes a mi vida. Sé que Dios está obrando en todos los estudiantes internacionales en nuestros grupos, pero resulta más evidente entre los estudiantes musulmanes. Animo a todos a hacerse amigos de un estudiante musulmán o dos y que observen cómo Dios les utiliza para impactar su vida, y ellos en la suya.


Viajes misioneros a África del Norte

Era mi primer viaje a África del Norte. Me sentí totalmente cautivado nada más llegar.

¡El calor, el sonido, los aromas, los colores! Era tan distinto a lo que había vivido en Europa. La gente en la calle era cálida y amable. Pero también me impactó el nivel de pobreza. Era un gran contraste con las riquezas que considero normales en casa.

Los cinco días pasaron muy rápidos. Llegamos a conocer a una joven musulmana. Había sufrido mucho porque algunos hombres de su vida le habían tratado mal. Le hablamos del amor de Dios por los quebrantados y perdidos. Pudimos entregarle una copia del Evangelio de Lucas antes de irnos y nos hemos mantenido en contacto desde entonces. Me ha invitado a volver a visitarle en el futuro.

También conocimos a un hombre local que se había convertido del Islam al cristianismo, además de su esposa y sus dos hijas. Había pasado tiempo en la cárcel a causa de su fe. Sus hijas estaban sufriendo rechazo en el colegio porque no usaban el pañuelo en la cabeza ni participaban del Ramadán. Cuando su familia se reunía con otros cristianos, tenían que hacerlo en secreto. Fue impresionante ver lo fuerte que era su fe, pasando por el sufrimiento real con gozo, por y para Cristo.

Me hizo preguntarme: ¿por qué tengo tanto miedo de hablar acerca de mi fe con mis amigos en casa si solo puede cambiar su percepción de mi imagen y no mi vida?

Al regresar, tengo una nueva apreciación por el privilegio que tengo de conocer a Jesús y la libertad de la que dispongo para hablar de Él en Europa.


Foro de Estudiante Internacionales en Eurasia

A principios de año mi amigo y yo nos desplazamos a un país cercano en Eurasia para ayudar en un campamento para estudiantes internacionales. Había más de sesenta participantes de 12 países. Muchos eran de países musulmanes cerrados a los que no podemos ir. Hubieron charlas explicando la fe cristiana y muchas actividades divertidas a lo largo del día: deportes, bailes nacionales, juegos, música y representaciones teatrales.

Los dos estábamos ayudando a dirigir los debates en grupos pequeños. Durante estos grupos, hablamos temas importantes como “¿Quién es Dios?” “¿Qué es el pecado?” “¿Cómo puedo ser salvo?” Fui capaz de compartir lo que significa para mí ser un seguidor de Jesús y por qué he decidido seguirle.

Creo que el Espíritu Santo estaba obrando en los corazones de estos estudiantes musulmanes mientras hablábamos. Algunos de los estudiantes compartieron sus reflexiones:

“Dios me ayudó a encontrarme a mí mismo mediante este foro. He descubierto quien soy.”

“Después de este foro estoy empezando a interesarme por mi relación con Dios.”

“Realmente estoy deseando encontrar la Verdad después de este foro.”

Por favor, ora por estos estudiantes.


Debatiendo acerca del Corán y la Biblia en Francia

¿Por qué solo debaten acerca de la Biblia y no el Corán? Un estudiante turco estaba furioso y amenazó con no volver.

Eso me llevó a probar algo nuevo.

Ahora tenemos cinco grupos de debate en todo el país. Los estudiantes musulmanes y cristianos se reúnen para debatir en un ambiente amable y respetuoso. Hacen preguntas y aprenden acerca de la fe de los otros. Hablamos de temas tales como ‘¿qué es la fe?’ ‘¿Quién es Dios?’ ‘Hombres y mujeres en la Biblia y en el Corán’ y ‘Oración».

Las universidades francesas dan la bienvenida a más de 70.000 estudiante procedentes de países musulmanes cada año, incluyendo Marruecos, Argelia, Túnez y Senegal. También hay muchos estudiantes franceses de fe musulmana. En los últimos tres años, 60 estudiantes musulmanes han participado en estos grupos de debates. Alabamos a Dios por estos 60 pero también somos conscientes de que quedan muchos por ser alcanzados.

Ora para que se inicien más grupos en todo el país. Ora para que los estudiantes musulmanes que han escuchado el Evangelio lleguen a la fe en Jesús.

Estos grupos de debate se conocen como grupos ‘ABC’ (Autour de la Bible et du Coran). Hay recursos disponibles en francés para los estudiantes que deseen empezar grupos de debate en: http://croissance.gbu.fr/?cat=74.


Programa de Compañeros en Holanda

Es una escena cotidiana. Un grupo de estudiantes que se ríen juntos mientras se deslizan por la pista de hielo. Pero lo que diferencia a este grupo era que la mitad de ellos eran holandeses cristianos y la otra mitad eran musulmanes de Oriente Medio.

El programa de compañeros que une a los estudiantes internacionales musulmanes con los estudiantes locales cristianos ha creado muchas amistades nuevas. Los ‘compañeros’ se reúnen al menos una vez cada dos semanas. Es más que una oportunidad para practicar el neerlandés. Es una amistad real. A través del programa, los estudiantes musulmanes tienen la oportunidad de oír acerca del Dios de la Biblia por primera vez en sus vidas.

Se han organizado algunas noches de diálogos para los estudiantes musulmanes y cristianos, para aprender más acerca de sus creencias los unos de los otros. Se han debatido grandes preguntas:

“¿Qué significa la oración para ti?”

“¿Podría perdonarte Dios por matar a alguien?”

“¿Qué piensa la gente de la iglesia aquí acerca de los musulmanes?”

Muchos han mostrado interés por saber más. Algunos dicen estar dispuestos a leer la Biblia.

Con la reciente llegada de muchos refugiados (incluyendo estudiantes) procedentes de países islámicos, las oportunidades para alcanzar a los musulmanes son abundantes. Ora para que podemos aprovechar al máximo esta oportunidad sin precedentes de compartir la esperanza que tenemos con las personas que están perdidas sin ella.

Viaja en tándem con el corazón de Dios

“¿Dónde fuiste de vacaciones? ¿Cuáles son tus planes para el verano? ¿Qué tienes en tu bucket list?”

Estas son las preguntas que siguen llenando las conversaciones de los campus de Irlanda. Muchos estudiantes, comen, duermen y sueñan con viajar. Cuando no estamos viajando, compartimos las fotos de nuestro último viaje en Instagram, o buscamos vuelos para ver dónde vamos la próxima vez.

Pero, ¿qué tiene Dios en el corazón en cuanto a viajar? Durante los últimos años, he estado reflexionando en cómo sería que los obreros y los estudiantes viajaran en tándem con el corazón de Dios. Y eso me llevó a la acción.

Vacaciones internacionales

Como cristianos, sabemos que Dios ama a las naciones, a los ‘extranjeros’. Sin embargo, no siempre compartimos este amor. Tras ver la dificultad que afrontan los estudiantes cristianos para alcanzar a los musulmanes en sus campus, he decidido usar mis vacaciones para explorar el mundo musulmán. El primer viaje fue una experiencia increíble: ¡la cultura, la gastronomía, los paisajes! Me reuní con misioneros cuando viajaba por el país. En distintos momentos del camino, me quedé en una especie de ‘programa de intercambio’ con una familia musulmana durante unos pocos días. Volví encontrándome descansado y refrescado por Dios y su creación. Pero también regresé con un reto, al levantarme cada mañana a las 4 de la mañana con el llamado a la oración de la mezquita me hizo pensar…

Con ganas de volver

Al año siguiente, decidí que tenía que hacer algo parecido. Esta vez fui con otro estudiante aventurero que estaba interesado en aprender más acerca del Islam. Nos quedamos atrapados en el desierto, sin combustible, perseguidos por las montañas por un pistolero y rodeados de perros salvajes, y estos fueron tan solo algunos de los momentos emocionantes que vivimos. Tras este viaje, se nos ocurrió hacer un programa de evangelización con los grupos estudiantiles y las iglesias locales en una iglesia de ciudad en Irlanda.

La misión en tu puerta

“¿A Irlanda? ¡No hay musulmanes viviendo aquí!” fue el comentario de muchas de las personas del equipo cuando se lo dije por primera vez. Pero, según nos movíamos por la zona local, encontramos que más del 5% de la ciudad es musulmana. Muchos del equipo tenían vecinos musulmanes que no conocían siquiera. Fue una experiencia reveladora. El programa funcionó bien y lleva varios veranos en funcionamiento.

Cuatro años más tarde, tenemos un ministerio de estudiantes internacionales en la ciudad que nos ayuda a alcanzar a algunos de los estudiantes musulmanes del mundo menos alcanzados con el Evangelio. También tenemos pequeños grupos de oración que se reúnen para orar por los amigos musulmanes. Nos animamos los unos a los otros para forjar amistades intencionales con ellos y compartir las buenas nuevas de Jesús. Y, por ello, varios estudiantes y graduados se han mudado al mundo musulmán para vivir y trabajar.

Ven y ve

Este año vamos a hacer algo un poco distinto. Vamos a llevar a un equipo a un país del mundo musulmán para ver cómo es dirigir un negocio ahí.

Nos vamos a aliar con alguien que acumula décadas de experiencia de negocios en esa parte del mundo. El equipo consistirá de algunos estudiantes de empresariales de Irlanda y Reino Unido, y de algunos campus con grandes poblaciones de musulmanes que quieren aprender más. Saldremos juntos para obtener una visión de primera mano de cómo es vivir en esta cultura y “amar al prójimo como a nosotros mismos”. Por favor, ora por nosotros cuando viajemos.

“Ya tengo un negocio provechoso y espero tener varios más a lo largo de los años venideros. Pero en lugar de disfrutarlo todo yo, me encantaría volver a sembrar los beneficios para ayudar a formar a la Iglesia en los sitios que aún no tienen Iglesia. O incluso dirigir mis negocios ahí también. Este viaje me ayudará a ver cómo podría hacer esto.” (Estudiante irlandés)

¿Qué puedes hacer tú?

¿Cómo estás usando tus vacaciones universitarias para viajar en tándem con el corazón de Dios? ¿Cómo podrías pasar tus vacaciones incrementando tu pasión por alcanzar a los estudiantes más inalcanzados de la tierra con las buenas nuevas?


Peter trabaja con estudiantes en Irlanda, y escribe en un blog acerca de la fe y viajar en www.aljabr7.wordpress.com; su deseo es que las comunidades menos alcanzadas escuchen las buenas nuevas.

Aprendiendo a ser líder en un mundo globalizado

Equilibrar el tiempo. Gestionar tensiones. Tomar decisiones. Seguir adelante.

El liderazgo es difícil. Especialmente, cuando todo es nuevo.

En IFES creemos que debemos invertir en nuestros líderes jóvenes. Queremos que estén empoderados para ejercer sus dones del liderazgo con valentía, integridad y piedad. Queremos que amen y dirijan a sus equipos bien. Queremos que tengan sabiduría cuando naveguen las complejidades del ministerio intercultural del campus en un mundo que cambia rápidamente.

Por eso existe la Iniciativa de Liderazgo Global (ILG). El 26 de marzo de 2018 marcó el final del primer programa ILG. 18 líderes jóvenes de IFES han sido seleccionados para participar desde cada una de las regiones del mundo. El grupo se reunió tres veces a lo largo de un período de 18 meses. Ha sido una experiencia educativa para todos ellos. Uno de ellos reflexionó:

“Ha sido una experiencia que me ha cambiado la vida. He crecido mucho, no solo como líder, sino como creyente en Cristo.”

Tres de los participantes compartieron el impacto que ha tenido el programa ILG sobre ellos y sobre su ministerio.

Mary Olguin — Compa México, Director de la oficina nacional y obrero regional

Siempre he disfrutado trabajando con IFES, pero hace unos años quería dejarlo. Sentía que había terminado lo que tenía que hacer, siempre había líderes nuevos que podrían asumir mi papel. Quería hacer algo nuevo. Pero me uní al grupo ILG. Durante nuestra primera reunión pasamos tiempo considerando nuestras fortalezas y los dones que Dios nos había dado. Me di cuenta de que Dios me había hecho una pionera, me encanta dedicarme a la obra pionera y se me da bien. ¡Quizá por ello suelo sentir la urgencia de moverme y hacer algo nuevo! Poco después tuve la oportunidad de seguir con IFES centrándome en la obra pionera con la oficina nacional. Sabía que era lo adecuado para mí.

También superviso a algunos de los obreros del movimiento. Tras aprender acerca de estrategias de trabajo en equipo en el programa ILG, me reuní con mis obreros en una ciudad y compartió lo que había aprendido. Estaban emocionados y decidieron probar nuevas estrategias como equipo.

Cuando nos reunimos hace seis meses accedieron a hacer algunos cambios. Acordaron que se rendirían cuentas uno al otro. Acordaron hacer planes y que se ayudarían a cumplirlos; que los cumplirían a tiempo. Acordaron darse feedback unos a otros tras cada evento. Acordaron no criticarse sino que tendrían conversaciones difíciles de una forma abierta.

El cambio ha sido enorme. No solo para la moral del equipo, sino para los estudiantes. Al tener al equipo más comprometido, los estudiantes se comprometieron más también. Los estudiantes saben que los eventos planificados van a tener lugar, y que empezarán y terminarán a tiempo. Eso marca una diferencia.

Las relaciones de los miembros del equipo también han mejorado significativamente. Solían luchar con los mismos problemas que afrontan muchos equipos: los miembros del equipo no hacen su trabajo; la gente llega tarde; se enfadan los unos con otros pero no dicen nada al respecto; hacen planes que no se materializan. Una de ellas estaba tan descontenta que quería abandonar el equipo.

Ahora son un equipo mucho más sano. Se comunican, se apoyan unos a otros, disfrutan trabajando juntos. Hay nuevos obreros que quieren unirse, y los antiguos obreros quieren quedarse. Se han dado cuenta de lo mucho que se necesitan unos a otros si van a hacer lo mejor que puedan para extender el Reino de Dios en el campus.

Lawrence Gomez — Secretario General de FES Gambia

Llevo muchos años en el ministerio, pero el ILG fue muy educativo para mí, como líder. Tomar tiempo para descubrir cuáles son mis dones y cuáles no fue un ejercicio muy provechoso y fue lo que me traje de vuelta a la oficina. Desde entonces, hemos movido a la gente un poco para que estén en papeles en los que puedan desarrollar mejor sus fortalezas. Descubrir nuestras fuerzas pronto en nuestras vidas nos salvará de una vida de mediocridad.

El ILG me ha ayudado a ser un mejor líder. En el pasado, si alguien no hacía lo que le habían asignado, lo hacía yo mismo. Pero ahora intento animarles y empoderarles para que lo hagan. Hablamos a diario. ¿Cómo va ese proyecto? ¿Qué te está reteniendo? ¿Cómo podemos ayudarte?

Si puedes hacerlo solo, puede que lo hagas rápido; pero si lo hacemos juntos llegaremos lejos.

Christian Pichler — Secretario General de ÖSM Austria

Como el nuevo Secretario General, uno de mis retos principales es discernir mis prioridades. Podemos hacer muchas cosas buenas, ¿cuál es la mejor? ¿Por cuál empezamos? Realmente requiere sabiduría y paciencia para dirigir al movimiento nacional en la dirección adecuada, paso a paso.

Y eso es especialmente verdad en un mundo tan globalizado. Los equipos a los que dirigimos suelen ser inter-culturales, los estudiantes a los que intentamos alcanzar son locales e internacionales. Necesitamos hablar sobre temas globales. Necesitamos aprender a ser líderes en un contexto global.

Por eso el ILG es un programa único y estratégico: los participantes vienen de todo el mundo, de distintas culturas y trasfondos. Todos somos líderes distintos.

Aprender juntos con otros jóvenes líderes de IFES realmente fue lo más importante para mí. Aprendí tanto durante las conversaciones con ellos tomando café o comiendo. Escuchar los retos que afrontan y la forma en la que los afrontan, me hizo reconsiderar mi aproximación al liderazgo en mi propio contexto cultural.

El ILG me hizo tener una visión global. Eso es muy importante para los líderes de hoy.

Hungary: five weeks of events in budapest

Students of MEKDSZ Hungary put on events across different campuses in Budapest over five weeks. They chose five thought-provoking titles to get people curious to find out more:

Independent; Unbound; Undecided; Unclothed; Irretrievable.

Student Aron told us more:

“The purpose of the five mission weeks was not only to put on great events, but to invite students into Bible study and conversational groups. So the story did not end with the events, it only started there!”

Their creative events included a Christian escape room challenge, a lecture about religious relativism, a talk with a Jewish Christian and an Arabic Christian on the subject of peace in Christ, and a debate between Christian and atheist lecturers, to which 240 people came.

The IFES Innovation Project supported this and many other student initiatives to share the gospel on campus in creative and innovative ways. Find out more about how IFES is supporting student evangelism around the world.

Ora por el seguimiento en Portugal

Es realmente maravilloso cuando un estudiante se vuelve hacia Cristo. Pero en un sentido, eso es solo el principio. Los jóvenes creyentes necesitan desesperadamente amigos cristianos a su alrededor para discipularles, animarles y responder preguntas difíciles tales como: ¿Necesito bautizarme ahora? ¿Cómo puedo explicarle mi nueva fe a mis padres? ¿A qué clase de iglesia debo ir?

Los estudiantes de GBU Portugal están dándole gracias a Dios por los tres estudiantes que profesaron su fe el mes pasado en uno de los eventos de la semana de misiones. Pero saben que el seguimiento es esencial para ellos tres. El seguimiento es clave para quienes han escuchado pero aún no han decidido seguir a Cristo y tienen preguntas.

Los grupos de estudiantes de 8 ciudades de Portugal celebraron eventos evangelísticos en marzo y están haciendo el seguimiento de los contactos que hicieron. Algunos grupos estudiantiles están celebrando cursos de estudio bíblico de seguimiento (20 están asistiendo en Coimbra), mientras que otros están haciendo el seguimiento de uno a uno.

Por favor, únete a nosotros en oración:

  • Ora por esos tres estudiantes que profesaron su fe, para que sigan confiando en Jesús y que sean bien discipulados.
  • Ora por todos los estudiantes que asistieron a los eventos de la semana de misiones, especialmente por los que han empezando a asistir a los grupos de seguimiento.
  • Ora por una mejor estructura de formación para que los estudiantes se impliquen de una forma más eficiente en la evangelización, no solo durante la semana de misiones sino como forma de vida.

¡Gracias por orar con nosotros!