Escuchar, aprender y servir en Hawái

La semana que viene, los estudiantes de Hawái pasarán parte de sus vacaciones de primavera sumergidos hasta las rodillas en el rico suelo de los humedales de cultivos de taro. Como parte de su retiro anual, los estudiantes pasarán un día ayudando en los campos del precioso valle de Waipio Servir a la comunidad local hawaiana y cuidar de la tierra son dos valores especialmente importantes para el ministerio de InterVarsity/USA con nativos.

Además de estudiar la Biblia y escuchar la Palabra de Dios, el grupo invertirá tiempo en ayudar a los ancianos de las comunidades hawaianas de Hilo, escucharlos y aprender sobre su pasado. Aprender sobre la historia del archipiélago ayudará a los estudiantes a abrazar su identidad como hawaianos y crecer en su fe como cristianos. La historia está marcada por mucho dolor, pero, en Cristo, también por la esperanza de restauración y sanidad.

Los estudiantes quieren ayudar a sus amigos a comprender que no existe conflicto alguno entre ser cristiano y ser hawaiano. Quieren mostrarles que a Dios le preocupa su cultura, comunidades y tierra.

Únete a nosotros y oremos por ellos esta semana:

  • Ora para que los estudiantes sean de bendición al ayudar en los campos y pasar tiempo con la comunidad local.
  • Ora para que los estudiantes sepan cómo vivir su identidad como cristianos hawaianos.
  • Ora para que el ministerio crezca este año a medida que los estudiantes experimentan el amor de Cristo.

¡Gracias por orar con nosotros!

De Myanmar a Nebraska

Alee conoció a Sha K’ Paw por primera vez el día 20 de junio, el día Mundial del Refugiado. Era uno de los voluntarios que ayudaban en medio de un caos de buenas intenciones que incluía pintacaras, un torneo de fútbol y un desfile de moda. El evento anual de Omaha (EE. UU.) siempre ha atraído grandes multitudes, y ese año no fue ninguna excepción. Alee, una obrera de InterVarsity, tenía la responsabilidad de coordinar el equipo de voluntarios.

En el pasado, no habían tenido muchos estudiantes de secundaria que se prestaran como voluntarios, por lo que estos jóvenes le sorprendieron. Empezó a hablar con dos de ellos — Sha y su amigo, Sunkist — ambos eran refugiados Karen procedentes de Myanmar. Resultó que planeaban ir a la Universidad de Nebraska Omaha (UNO) ese otoño. ¡Alee estaba muy interesada! Había conocido a niños Karen antes, pero nunca había conocido a estudiantes Karen que fueran a la universidad. Estuvieron charlando un rato. Y luego se aventuró a preguntar: “¿Sois seguidores de Jesús?”

Sha K’ Paw

Sha K’ Paw nació en Myanmar, un país de Asia del Sur marcado por una guerra civil larga y devastadora. Cuando tenía siete años, se mudó a un campo de refugiados en Tailandia, donde permaneció durante seis años, sin sus padres. Era una vida sencilla: todos los días Sha iba a la escuela, jugaba con sus amigos y comía arroz con legumbres. Su residencia estaba gestionada por unos cristianos que les enseñaron a leer la Biblia y orar todas las mañanas y todas las noches.

by Dinis Bazgutdinov on Unsplash

A los 12 años, Sha y su tía se trasladaron a Estados Unidos en busca de una vida mejor. De repente, se encontró inmerso en un mundo completamente distinto: la cultura, el idioma, la gente… Todo era diferente. Nos escribe:

“Había escuchado historias de gente que hablaba sobre los ‘terceros países’ (los países donde se asientan los refugiados). Había escuchado que tenían mucha comida, una gran educación, muchas libertades y oportunidades. Cuando llegué a Estados Unidos, descubrí que las historias eran ciertas: el país estaba repleto de cosas buenas. Pero también había luchas. Ya no me tenía que preocupar por tener el estómago vacío, pero me debía preocupar por no comer en exceso. Ya no tenia que preocuparme por la guerra, pero no podía hablar inglés y me costaba la escuela, además no lograba comprender la cultura. Aunque ya no vivía con miedo, seguía preocupado por mi futuro.

Como adolescente, miraba hacia atrás y veía cómo Dios me había guiado con seguridad durante toda mi vida. Hubo momentos de mi vida en los que me sentí solo o abandonado, pero Dios había estado ahí conmigo. Hubo momentos en los que quise tirar la toalla, pero Dios me había fortalecido. Al darme cuenta, en lo más profundo, cómo había sido mi Padre y Salvador todo el tiempo, le acepté como mi Señor y Salvador, sin dudas ni reservas. Me bauticé el 5 de marzo de 2011, a los 15 años.”

Una respuesta a la oración

Como todos los obreros saben, conocer estudiantes de la escuela secundaria cristianos que están a punto de ir a la universidad constituye una oportunidad de oro. Solo necesitas conseguir su número de teléfono y puedes involucrarlos directamente en la comunidad antes de pisar siquiera un campus.

Pero Alee conoció a Sha en un momento en el que su equipo de InterVarsity había estado orando para alcanzar a todos los rincones del campus. Habían estado reflexionando acerca de la forma en la que cada persona a la que alcanzan está conectada a una red o a un grupo de personas. Con esas oraciones en la mente, Alee se dio cuenta de la oportunidad que se le presentaba. Soltar, no reclutar. De eso se trataba precisamente el ministerio estudiantil de InterVarsity. Estos dos jóvenes cristianos podrían añadirse a un grupo existente y boyante de UNO. O podrían ser empoderados y formados para empezar el suyo propio, alcanzando a otros refugiados Karen. No cabía duda alguna.

Mookatah

Tras conocer a Alee en el Día Mundial del Refugiado, Sha y algunos de sus amigos conectaron con los obreros de UNO. Congeniaron ante un mookatah (una parrilla Thai) y empezaron a estudiar la Biblia juntos después de integrarse en UNO como estudiantes de primer año. Sha y algunos más fueron discipulados, y no pasó mucho tiempo antes de que estuvieran dirigiendo sus propios estudios bíblicos y les hablaran a sus amigos acerca de Jesús: “Mis amigos necesitan saber que Jesús les quiere; alguien tiene que ayudarles para que lo sepan, y creo que ese alguien soy yo.”

Asian Christian Fellowship, UNO

El grupo creció cuando más estudiantes Karen escucharon hablar acerca de la comunidad y se unieron a ella. Sha reflexiona acerca de este tiempo de crecimiento:

“Seguí creciendo poco a poco, al mismo tiempo que aprendía y dirigía. Algunos de nosotros también orábamos por la misión de Dios en nuestro campus y vimos crecimiento a lo largo del año pasado. Fue la inversión de nuestros obreros en nosotros lo que nos ayudó a crecer, y el Espíritu Santo nos guió.”

La fidelidad de Dios para con los peregrinos

Casi todos los estudiantes Karen son los primeros de sus familias en estudiar en EE.UU. La mayoría, al igual que Sha, se criaron en campos de refugiados antes de mudarse a América. Llegaron con conocimientos escasos, o nulos, de inglés. Sus padres sabían menos aún. Depende de los niños que los padres se adapten a la nueva cultura, actuando como intérpretes, yendo al banco, leyendo el correo. La presión de estar desplazado le resulta muy familiar a estos jóvenes.

by Yoshua Giri on Unsplash

El grupo de unos 25–30 estudiantes refugiados de UNO han estado estudiando el libro de Éxodo, aprendiendo acerca de la historia del pueblo desplazado de Dios. Viendo la fidelidad de Dios en la Biblia y conociendo sus propias historias de sufrimiento, los estudiantes quieren conocerle a Él también. Algunos de ellos han empezado a alcanzar a otras comunidades de refugiados de su entorno. Un estudiante, Manger, dijo:

“Mi propia experiencia, como antiguo refugiado y estudiante universitario de primera generación, me sirve de ánimo. He experimentado el amor de Dios a lo largo de mi vida, y quiero compartirlo con otros. Quiero ver un avivamiento en mi comunidad: en la iglesia, en mi hogar, y en la escuela.”

Fue increíble ver cómo una conversación distendida en un evento comunitario hace unos pocos años se ha convertido en un ministerio estudiantil que no para de crecer. Pero esta historia es alentadora a la par que retadora. ¿Estamos orando como Alee para alcanzar a nuevas áreas de nuestro campus? ¿Cuántas redes sin alcanzar podrían ser impactadas este año si más personas adoptasen la mentalidad de soltar, no reclutar? ¿Estamos buscando compartir la fidelidad de Dios con las personas que nos rodean?

Arrepintiéndonos juntos y respondiendo que sí al llamado de Jesús

Matthew tomó su bloque. Ante él, se iluminaba una enorme escultura que representaba a Babilonia. Pero no era la antigua, sino la actual. En la parte más alta de la escultura, había fotos de los lujos y comodidades de la vida moderna: riquezas, tecnología, moda, comida… Debajo de ellas, había imágenes que representan la realidad: la explotación y esclavitud de las muchas personas del mundo que pagan el precio de esos lujos.

Formaba parte de Urbana18, una conferencia misionera para estudiantes de EE. UU. y Canadá.

Para conectar con el mensaje de Apocalipsis, se invitó a 10 000 estudiantes a que se llevaran un bloque en representación de su complicidad con Babilonia y a que se comprometieran a tomar decisiones que respondieran que sí a Jesús. Cada uno de los bloques contenía el siguiente texto:

«Salid de ella, pueblo mío.» Apocalipsis 18:4

Esa fue una de las muchas maneras en que se retó a los estudiantes a responder al libro de Apocalipsis e involucrarse en la misión durante la semana. Matthew comentó lo siguiente:

«Ha sido muy alentador escuchar las historias de cómo Dios está llamando a las personas y cómo ellas responden y actúan según ese llamado. Me ha hecho reflexionar sobre cómo puedo hacer que mi fe pase de la aceptación al arrepentimiento y la acción».

Ora con nosotros por los estudiantes que regresan a sus universidades tras haber atendido a Urbana.

  • Ora para que sean valientes para tomar decisiones que respondan que sí a Jesús en sus campus.
  • Ora para que muchos respondan al llamado de la misión en sus universidades, lugares de trabajo y hasta los confines de la tierra.
  • La mies es mucha, pero los obreros son pocos. Rogad al Señor de la cosecha que envíe obreros a su campo.

Más información sobre la conferencia misionera Urbana, incluidas la mayoría de las plenarias, en urbana.org.

¡Gracias por orar con nosotros!

Conoce a dos nuevos estudiantes comprometidos con ver el testimonio en sus campus

No sería de extrañar que Laura y Danae, estudiantes de la facultad de Nueva Caledonia, Canadá, se sintieran abrumadas. No disponen de ningún obrero y cuentan con muy pocos estudiantes cristianos. Con todo, están comprometidas por ver cómo se establece el testimonio cristiano en sus campus. Por eso este semestre, como líderes de un nuevo grupo de InterVarsity en Canadá, han estado organizando campañas evangelísticas con regularidad. Los estudiantes han resultado mostrarse más abiertos de lo que parecía:

«Hemos tenido el privilegio de conocer a un joven estudiante hindú de India. Ha comenzado a asistir a los estudios bíblicos. Un día, mientras leíamos un pasaje del Evangelio de Marcos, le pregunté por qué venía y qué es lo que esperaba encontrar en el grupo. Me contestó: «La verdad. Intento descubrir lo que es cierto y lo que no».


Su respuesta me animó mucho. Dios está poniendo insatisfacción en los corazones de los estudiantes de aquí y les está dando hambre por descubrir la verdad. Estamos muy agradecidas por ser parte de este precioso camino junto con nuestros compañeros de estudios».

Únete a nosotros esta semana y ora para que Dios trabaje en el campus:

  • Ora por Laura y Danae, para que sigan liderando el grupo estudiantil con valentía y fidelidad. Ora para que emerjan nuevos líderes que tomen el relevo cuando se gradúen el año que viene.
  • Oro por este estudiante indio y por otros buscadores, para que conozcan a Jesús como el camino, la verdad y la vida.
  • Impartirán un curso para buscadores el año entrante. Ora para que los estudiantes se interesen por asistir y que lleguen al arrepentimiento y la fe a través de ello.

¡Gracias por orar con nosotros!

De la clase al campus

Callum iba habitualmente a la iglesia, incluso cuando era adolescente. Tocaba la batería en la banda de jóvenes de la iglesia una vez al mes y en su último año de la escuela secundaria era uno de los líderes del club de jóvenes de los viernes por la noche. Los más jóvenes le admiraban. Una familia cristiana, campamentos de verano, grupo de jóvenes — estaría genial en la universidad, de eso no había duda.

Pero Callum no estaba genial en la universidad. No se llegó a asentar en una iglesia, había un buen paseo desde donde vivía y el culto de la mañana empezaba a las 9:30 (demasiado temprano después de una noche de fiesta). Fue una vez o dos al grupo de estudiantes en el primer semestre, pero seguían hablando de la evangelización y le incomodaba. No llegó a descarrilar completamente, sino que se alejó lentamente. Su cambio fue tan gradual que apenas lo notó. Exámenes finales, fútbol y una nueva novia consumían todo su tiempo. Cuatro años más tarde, se graduó y consiguió un buen trabajo en la ciudad, y ni tan siquiera se planteó buscar una iglesia. Total, ya no se refería a sí mismo como cristiano.

La realidad alarmante

La historia de Callum se basa en las miles de historias de los jóvenes en Canadá.

Una encuesta desarrollada en el año 2011 reveló que dos de cada tres jóvenes adultos (entre 18 y 34 años) que se habían criado en la iglesia en Canadá ya no asistían. Los resultados de la encuesta impactaron a la comunidad cristiana de todo el país. El ratio de abandono era sorprendentemente alto. Desde entonces, InterVarsity Canadá ha estado implementando acciones para intentar revertir esta tendencia: hace tres años han reclutado obreros para relanzar la obra en las escuelas secundarias en un par de las ciudades más grandes. Se centrarán en conseguir que los estudiantes se apasionen con la Biblia, mientras les animan a pensar como misioneros y les ayudan a tener una buena transición hacia la universidad.

by Justin Eisner on Unsplash

Estableciendo las bases

No iba a ser una tarea fácil ni rápida. Los ministerios estudiantiles en las escuelas secundarias de Canadá que eran sanos y potentes empezaron a declinar en la década de 1990 y a principios de los años 2000, cuando las escuelas empezaron a estar menos abiertas y los obreros se marcharon. Necesitaban empezar de cero.

En Toronto, los obreros de InterVarsity dedicaron varios años a forjar relaciones y establecer la confianza con los pastores y directores locales. Cuando las puertas empezaron a abrirse, descubrieron que el modelo del ministerio en el campus que les resultaba tan familiar se debía adaptar al contexto de la escuela secundaria. Por un lado, los descansos de mediodía de los estudiantes son más breves. Solo dispondrían de 15 minutos para un estudio bíblico, por lo que debían escoger los pasajes con mucho cuidado, por ejemplo una parábola breve o tan solo un par de versículos. Los obreros estaban deseando equipar a los estudiantes con habilidades para manejar la Biblia por sí mismos. Por lo que les enseñaron cómo hacer preguntas sencillas acerca del pasaje: ¿Qué podrían observar? ¿Qué significaba? ¿Cómo podían aplicarlo a sus propias vidas? Podrían usar estas herramientas en su tiempo personal dedicado a estudiar la Biblia o para dirigir grupos en el futuro.

Viaje misionero de 42 semanas

Ayudar a los estudiantes de la escuela secundaria a desarrollar una mentalidad misionera era clave. Pero, ¿cómo? Los obreros de Toronto no tenían ni idea. Sabían que la mayoría de los estudiantes conocerían el concepto de un viaje misionero a corto plazo, es decir, pasar una o dos semanas en el verano en el que servían en otro país o en el centro de la ciudad. Los obreros decidieron capitalizar esta idea y lanzar el concepto de un viaje misionero de 42 semanas. El campus de la escuela sería su campo misionero, todos los días que estuvieran en la escuela. Animaron a los jóvenes a agruparse, orar, evaluar y planificar, intentar algo y procesarlo juntos — al igual que harían si hubieran ido a un viaje misionero a corto plazo. Les pidieron a los estudiantes que considerasen dónde están implicados en la vida estudiantil, por ejemplo, un equipo deportivo, una banda de jazz, un club de acción social — y entonces les animaron a vivir y pensar como misioneros en sus comunidades.

Poco a poco, los estudiantes empezaron a participar. Semanalmente, el período para comer se convirtió en oportunidades de evangelización, mientras que la planificación y la oración se cambiaron para hacerlo por las mañanas o después del colegio. 60–80 estudiantes asistieron a los eventos de Navidad y Pascua que fueron organizadas y dirigidas por los estudiantes. Un grupo de muchachos dirigió un evento bajo el lema ‘refresco y oración’, donde entregaron refrescos gratis a los profesores y estudiantes y se ofrecían a orar por ellos. Una muchacha terminó la escuela y decidió tomarse un año para servir en la comunidad estudiantil InterVarsity, donde empezó a dirigir un estudio bíblico para estudiantes musulmanes.

Desarrollar a estudiantes para que se arraiguen en la Biblia y se centren en las misiones es una cosa, pero, ¿seguirían cuando pasaran a la universidad?

by Bewakoof.com Official on Unsplash

Transición 101

Para darles a los estudiantes de la escuela secundaria una oportunidad real de hacer una transición buena hacia la vida universitaria, este año, lanzaron una nueva iniciativa en Toronto. Transición 101. Distintos ministerios para jóvenes se unieron para celebrar un evento en el que los estudiantes universitarios cristianos se podían reunir y conocer a los estudiantes de la escuela secundaria. Había seminarios sobre una serie de temas, incluyendo cómo sobrevivir en la universidad, apologética, disciplinas espirituales y salud mental.

También fue una oportunidad para que los estudiantes de la escuela secundaria pudieran conectar con los estudiantes universitarios, que les animarían a mantener la mentalidad misionera cuando empezaran en la universidad en tan solo unos meses. La investigación desarrollada en 2018 reveló que los jóvenes adultos que seguían su educación tenían 4 veces más probabilidades de conectar con un grupo cristiano en el campus o con el capellán si alguien de su iglesia local les facilita esa conexión. Iniciativas como Transición 101 ayudarán a reducir la tasa de abandono, si Dios quiere.

by Timothy Choy on Unsplash

Trabajar de inmediato

Hay muchas historias de estudiantes que están haciendo una buena transición. Noah es uno de ellos. Acaba de empezar la universidad en Canadá, había estado involucrado en el ministerio de InterVarsity en la escuela secundaria. Nos describe su experiencia hasta el momento como estudiante de primer año:

“Formar parte de un grupo cristiano en la escuela secundaria me ha ayudado a conocer las oportunidades de ministerio en el campus antes siquiera de ir a la universidad. Eso me facilitó que me involucrase cuando empecé la universidad. Sabía que quería que mi fe siguiera creciendo y que mi relación con Jesús se hiciera más profunda. Echando la vista atrás a mi primer mes de universidad, mi mayor fuente de ánimo para los futuros estudiantes universitarios es que se impliquen en el ministerio en el campus y que encuentren una iglesia a la que llamar hogar lo antes posible, antes de que el semestre tome velocidad.”

Los obreros de Intervarsity Canadá están orando para que haya más historias como la de Noah y que más estudiantes lleguen a la universidad listos para trabajar. En un país tan grande, los obreros están muy dispersos. Si el ministerio estudiantil va a florecer, es esencial que los estudiantes cristianos estén implicados lo antes posible con la visión de alcanzar al campus. Igualmente, es importante invertir en los graduados cuando hacen la transición hacia la vida laboral, para que ellos también puedan ponerse en marcha inmediatamente en sus lugares de trabajo, con la visión de vivir por Jesús y hablar de Él.

El Presidente de InterVarsity Canadá, Nigel Pollock, hizo la siguiente reflexión:

“Cada vez vemos que el discipulado es más bien un proceso que se desarrolla desde el principio de la adolescencia hasta el final de la veintena. El ministerio estudiantil — y especialmente estar implicado en el liderazgo de un grupo en el campus — es una oportunidad significativa para que los estudiantes crezcan en un ambiente diferente que complementa y suma a su experiencia en la iglesia local. Al ser mentores de los estudiantes durante la transición de la escuela secundaria a la universidad y luego desde la universidad hasta el mundo laboral marca una gran diferencia en términos de la efectividad del ministerio estudiantil y el impacto del Evangelio en las vidas de las personas.”

Solo si seguimos invirtiendo en estas etapas claves de transición podremos revertir estas tendencias. Ora con nosotros para que sea así en esta generación.

Los informes completos de la encuesta se pueden consultar aquí:

Jesús en 90 minutos

15 estudiantes. 3 ensayos. 16 capítulos en 90 minutos

Los estudiantes llevan más de diez años representando el Experimento Marcos en todo el mundo. Desde Brasil a Bélgica, desde Chile hasta Letonia, el Experimento Marcos ha tenido un impacto tremendo.

El concepto es simple: 15 estudiantes sin decorado, ni trajes, ni formación ni micrófonos, representan el evangelio de Marcos. Se aprenden de memoria la secuencia de los acontecimientos de la vida Jesús y después improvisan el guión. Ensayan e invitan a sus amigos a venir. Y después dejan que la Palabra de Dios haga el resto.

El Experimento Marcos se representó por primera vez en Austria en 2004. Desde entonces, ha sido representado por grupos de estudiantes cristianos de todo el mundo y los estudiantes han transmitido la visión a otros. Los grupos con más experiencia han ayudado a los que lo han representado por primera vez.

El Experimento Marcos deja huella en los actores y en el público por igual. La historia del evangelio cobra vida de una forma fresca. Algunos estudiantes de varios países que han participado en el Experimento Marcos comparten sus reflexiones.

SMD Alemania

Kathi, estudiante de Educación Especial; actriz (fariseo)

Me reuní con los demás actores todas las semanas para repasar los capítulos y aprender los títulos más importantes de cada capítulo de memoria. Esta era una de las cosas principales de la representación: estudiar la estructura de la Palabra de Dios para poder recordarla durante la representación. Semanas después de la actuación yo seguía viendo en mi mente ciertas escenas cuando alguien hablaba de algún pasaje de Marcos o de lo que hizo Jesús cuando estuvo entre nosotros. De repente el libro es más que una historia: recuerdas tu propia experiencia con él.

No querría haberme perdido esta experiencia por nada del mundo y lo haría de nuevo porque aún quedan cosas por aprender.

GEU Guatemala

Raúl, estudiante de Ingeniería; director

Tener la oportunidad de dirigir siempre es algo especial porque puedes disfrutar de cada detalle de lo que están aprendiendo los actores y ves cómo se van transformando. Era hermoso ver a los estudiantes venir de diferentes puntos del país para formar un solo grupo de actores. Para algunos era la primera vez que participaban en un proyecto de GEU. El Experimento Marcos fue clave para revitalizar la obra estudiantil en esta región y animar a los estudiantes a hacer misión. Lo representamos delante de una habitación llena de estudiantes. Muchos estaban interesados en saber más sobre el movimiento. Todos los que estaban allí tuvieron la oportunidad de ver los milagros de Jesús, de navegar en aguas revueltas, de presenciar la multiplicación de los panes y los peces. ¡Cada una de las palabras de Marcos cobró vida!

InterVarsity/USA

Seth, estudiante de Ingeniería Mecánica; actor (Jesús)

La escena de “Crucifícalo”… no tengo palabras para describirla. Estar delante de mis amigos y compañeros de clase, gente con la que había pasado dos años de mi vida, pidiendo a gritos mi muerte; y después saber que si alguien merecía estar en el lugar de Jesús, era yo. La única razón por la que no tengo que estar ahí en la vida real es porque el Dios del universo, que creó la luna y las estrellas, decidió que ocuparía mi lugar. Incluso ahora, siete meses después, no puedo hablar de esto sin derramar lágrimas de gratitud.

ABUB Brasil

Débora, estudiante de Relaciones Internacionales; actriz

Cuando decidí participar no tenía ni idea de lo que me esperaba. Es increíble cómo cada momento tenía algo especial. Ya conocía el evangelio de Marcos pero me sorprendió lo mucho que aprendí por medio de esta experiencia.

Al final acabamos haciendo la segunda representación en una facultad que es conocida por su aversión al evangelio. Ese mismo día llegaron noticias de que había planes de atacar el edificio. No tenía nada que ver con nosotros, pero aun así no sabíamos si cancelar la actuación o no. ¡Nuestras emociones se hicieron mil veces más intensas! Pero oramos y decidimos seguir adelante. Cuando empezamos la actuación solo había unas veinte personas en el público. Pero para cuando acabamos había unas sesenta: muchas más personas de las que habíamos anticipado. ¡Hasta nos quedamos sin sillas! Nos costó creer lo que Dios había hecho ahí dentro. Muchas de las personas fueron tocadas y vinieron a darnos las gracias por la representación y nos hablaron del impacto que había tenido en su vida.

AFES Australia

Sam, estudiante de primer año de Máster en Educación; actor (Jesús)

Yo ya había hecho teatro amateur, pero al final de cada producción acababa con un guión inútil en la cabeza. ¡Era mucho mejor terminar una producción habiendo memorizado las palabras de Jesús! Conocer tan bien el Evangelio de Marcos ha resultado ser muy útil en estudios bíblicos, conversaciones sobre Jesús, evangelización y mi caminar personal con Cristo. El hecho de representar el papel de Jesús me hizo pensar mucho más en las palabras que había leído tantas veces en el pasado. Me obligó a reflexionar sobre qué quería decir realmente y cómo las habría dicho. También me hizo apreciar más las experiencias de Jesús, cuando enseñó y vivió con sus discípulos, quienes tardaron tanto en entender (¡igual que nosotros!), al estar constantemente cuestionado por los líderes religiosos de aquella época y cómo luchó sabiendo que iba a morir y enfrentarse a la ira de Dios, pero aun así se sometió a la voluntad del Padre. El hecho de actuar en el Experimento Marcos me ha ayudado a entender más de quién es Jesús y lo que ha hecho por mí.

Dios sigue utilizando el Experimento Marcos tanto para fortalecer a los estudiantes cristianos como para atraer a personas no creyentes de todo el mundo. Si tienes la oportunidad de verlo o, mejor aún, de participar, ¡no lo dudes! Estos estudiantes y muchos otros que han participado a lo largo de los años lo recomiendan.

Si te interesaría representar el Experimento Marcos en tu universidad, visita la página web del Experimento Marcos para saber más.


Ora con nosotros:

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Buscando a Alá, Encontrando a Jesús

Era una amistad inusual. Nabeel era un musulmán devoto; y David un cristiano comprometido.

Aunque David no sabía nada acerca del Islam, creía que Jesús es para todos y oró con valentía para que Nabeel llegara a tener fe en Jesús.

El éxito de ventas Buscando a Alá, Encontrando a Jesús de Nabeel Qureshi cuenta la historia de su dramático paso del Islam al cristianismo y del testimonio fiel de su amigo de la universidad, David Wood.

Hermanos

Nabeel y David se hicieron amigos inmediatamente. Se conocieron durante sus estudios universitarios en el equipo de debates y ponencias públicas en 2001. Estudiaban juntos, comían juntos, vivían sus vidas juntos. Hablaban sobre sus clases, sobre sus familias y sus fines de semana. Y hablaban sobre su fe. Para empezar, ninguno de los dos conocía la religión del otro. Pero aprendieron rápidamente. Sus debates eran robustos y veces un poco acalorados. Pero su amistad era tal que podía soportar hasta las discusiones más encendidas. Nabeel escribió:

“…No importaba lo mal que fuera nuestra relación, porque estábamos viviendo nuestras vidas juntos… Una relación superficial puede romperse ante la tensión de un desacuerdo, pero al vivir nuestras vidas juntos, nos veíamos obligados a reconciliarnos. Obviamente, más que la proximidad en sí, realmente nos amábamos y nos cuidábamos el uno al otro. Como verdaderos hermanos, incluso tras nuestras discusiones más fuertes y más largas, seguíamos siendo hermanos.”

David sabía que haría falta algo más que una amistad y unos debates para que Nabeel se hiciera cristiano. Necesitaría un milagro. Así que, siguió orando.

Orando por lo imposible.

“¡Dios, por favor, muéstrale la verdad a Nabeel!” Las semanas de oración por su amigo se convirtieron en meses y luego en años. Nabeel estaba decidido en su convicción de que nunca -jamás- se haría cristiano. Los momentos de aparente avance eran seguidos por semanas de resistencia inagotable. La conversión de Nabeel parecía algo completamente imposible.

Pero algo cambió tras una noche especialmente significativa en la que debatieron acerca de la evidencia de la muerte de Jesús en la cruz. Nabeel escribió:

“Fue como si, de repente, un velo se levantase y pudiera ver el potencial del mundo bajo una nueva luz. Era como si hubiera estado llevando gafas de colores durante mi vida entera y como si me las quitara por primera vez. Todo era distinto, quería examinarlo todo con más cuidado. Quizá, solo quizá, podría empezar a considerar la posibilidad remota de que el mensaje cristiano pudiera ser real.”

Pasaron cuatro años antes de que Nabeel llegara a la conclusión de que era verdad y que se decidiera a entregar su vida a Cristo. Para David, fue un camino largo de oración, perseverancia y espera.

Amor que persevera

¿Por qué David no desistió en estos cuatro años?

Durante todo este tiempo, algunos cristianos le animaban a dejarlo. Le decían que debía concentrarse en otras personas que seguramente estarían más abiertas o que se convertirían más rápido. Pero la motivación de David no era que Nabeel se convirtiera al cristianismo. Era el amor:

“Predicamos el Evangelio porque les amamos, no porque son una oportunidad misionera. Predicamos el Evangelio porque queremos lo mejor para ellos; queremos que tengan una relación con Cristo como la nuestra.”

Podría haber sido más fácil evitar las conversaciones acaloradas. Es lo que hacemos muchos de nosotros, pero eso no es amor de verdad. David comenta:

“Si realmente te preocupas por tus amigos musulmanes, ¿no quieres que conozcan la verdad? En ocasiones decidimos no decirles nada porque podría herir sus sentimientos, pero eso sería decir que sus sentimientos son más importantes que ellos conozcan la verdad acerca de Dios.”

Dios usa a gente normal

David Wood era un estudiante cristiano más. No tenía todas las respuestas; no siempre decía lo correcto, pero Dios le usó de una forma extraordinaria para impactar a Nabeel.

Muchos de nosotros nos consideramos poco preparados para compartir el Evangelio con los musulmanes, porque desconocemos las preguntas clave o no sabemos cómo empezar. Nabeel escribió:

“He conocido a varias personas que, tras leer mi historia, pensaban que necesitaban conocer todas las respuestas antes de conectar con los musulmanes. Esto no es así para nada. David apenas sabía nada acerca del Islam cuando empezamos a hablar. Lo que necesita tener la gente antes de hacerse amigo de los musulmanes no es un conocimiento profundo del Islam sino un deseo de descubrir lo que realmente es importante para sus amigos musulmanes y tener un deseo real de invertir tiempo en aprender y debatir estos asuntos según avanza la relación.”

¿Hay musulmanes en tu campus o en tu calle? ¿Cómo puedes llegar a conocerles mejor? ¿Por quién deberías empezar a orar? Seamos gente que aprovecha al máximo las oportunidades que Dios nos da, porque está usando a cristianos normales para que traigamos a los musulmanes ante Él.

Qué ocurrió después

Nabeel pasó a tener un ministerio público global, testificando acerca de la verdad de Cristo resucitado. Buscando a Alá, Encontrando a Jesús ha vendido 450.000 copias y ha sido traducido a 28 idiomas. Nabeel tuvo un impacto tremendo en miles de personas, tanto cristianos como musulmanes, mediante sus libros, ponencias y debates públicos. Se fue con Jesús en septiembre de 2017, tras pasar un año luchando contra el cáncer. Descubre más acerca de él en: nabeelqureshi.com.

David ahora dirige un ministerio de apologética, Acts 17. Sigue compartiendo el Evangelio con musulmanes y ha participado en muchos debates públicos, con frecuencia ante un público universitario.


Leer más

En las próximas semanas, compartiremos más historias acerca del ministerio a los musulmanes de los distintos movimientos de IFES de todo el mundo. Regístrate aquí para recibirlo en tu correo electrónico, además de peticiones de oración de todo el mundo. Suscríbete a los emails semanales.

Ora por lo estudiantes que estn grabando una pelcula en Canad

«Pensaba que la Biblia era algo que la gente colocaba en las habitaciones de hotel, y que Jesús no era más que una figura metafórica. No creía que fuera una persona real. Pero un amigo me invitó a estudiar la Biblia y me impactó. Me di cuenta de que la Biblia es un documento histórico y que Jesús fue una persona real. ¡Estábamos leyendo acerca de lo que Jesús realmente dijo e hizo! Entonces empezaron a cambiar mis preconcepciones.»

La historia de Lousia es una de las que aparecerán en la película que están haciendo los estudiantes de IVCF Canadá.

La película se usará para formar a los estudiantes para evangelizar en el contexto específico de Canadá. Hogan, un obrero, compartió:

«Muchos estudiantes cristianos no comparten el Evangelio. Les preocupa que no puedan responder a las preguntas, por lo que presuponen que sus amigos se sentirán ofendidos o no tendrán interés. Nuestra oración es que este recurso ayude a los estudiantes a aumentar su confianza en su propia evangelización y que se animen porque Dios está atrayendo a los estudiantes para que le conozcan.»

Únete a nosotros y oremos por esta iniciativa:

  • Ora para que Dios ayude a los que están trabajando en los aspectos técnicos de la película.
  • Ora para que los estudiantes cristianos en Canadá cobren ánimo para implicarse en la evangelización personal en el campus.

¡Gracias por orar con nosotros!

Esta iniciativa cuenta con el apoyo de una beca para la Innovación de IFES.