La decisión de William 

¿Has estado alguna vez en una situación en la que, por mucho que te esfuerces, sientes que nunca lo lograrás? Así se sintió William durante sus estudios en tiempos de pandemia. Este estudiante internacional de Costa de Marfil sabía que al asistir a una universidad canadiense tendría mejores perspectivas para el futuro—eso sí, siempre y cuando aprobara sus materias. 

William era un excelente estudiante. Hacía todo lo posible para completar sus tareas a tiempo y con esmero. Aun así, sus compañeros estaban creando un desafío. Cuando las clases comenzaron a hacerse en línea a causa de la pandemia, varios estudiantes optaron por hacer trampa en sus exámenes para aprobar sus asignaturas. Esto hizo que subiera la media de la clase. En consecuencia, la nota necesaria para aprobar las asignaturas también aumentó, por lo que muchos otros estudiantes empezaron a hacer trampas para poder aprobar.  

Como William decidió mantenerse íntegro, su nota del trimestre había pasado a estar por debajo de la media, por eso estuvo a punto de suspender las asignaturas. Como los exámenes finales ya estaban cerca, necesitaba un buen resultado para mejorar su calificación académica.  

Tenía que tomar una decisión. Hacerse dueño de su carrera académica y recurrir a la trampa, o aferrarse a sus valores y honrar a Dios. Fue una decisión difícil, pero no tuvo que tomarla solo. William compartió su problema con su grupo GBU y se sintió conmovido por la forma en que oraron por él, lo animaron y compartieron historias sobre sus propias dificultades. Gracias a su grupo, William recobró nuevas fuerzas y decidió no hacer trampa en su examen final. Y por la gracia de Dios, aprobó. 

“No podía confiar en mis propias capacidades. No tenía ninguna garantía de que aprobara, ni siquiera trabajando duro. Pero tenía la seguridad de que Dios, quien todo lo puede y todo lo sabe, podía ayudarme a atravesar esta situación. También entendí que si eliges hacer trampa, demuestras que no confías en Dios. Es como si nos pusiéramos en el lugar de Dios y creyéramos que sabemos más que Dios. Tenemos que abandonarnos completamente a Dios en todas las cosas”. 

Hay estudiantes en todo el mundo que se enfrentan con frecuencia a situaciones que ponen a prueba su integridad, dentro y fuera del aula. Ora con nosotros por los estudiantes que, como William, eligen la fe en lugar del éxito momentáneo. 

  • Ora por los estudiantes que se presentan a los exámenes después de un ambiente de estudio inusual debido a la COVID-19.  
  • Ora para que los estudiantes no renuncien a sus propios valores para conformarse al mundo que les rodea. Ora para que Dios les revele su poder para cambiar y guiar cualquier circunstancia que él quiera.  
  • Ora por los grupos de estudiantes de todo el mundo que apoyan y animan a otros estudiantes que deben enfrentarse a cuestiones difíciles en los campus.

Romper juntos el ayuno

A Ella se le da bien conectar. Se trata de una estudiante de InterVarsity procedente de Florida, EE. UU., que pone en práctica lo que su grupo estudia en la Biblia e, incluso, va más allá. Suele invitar a otros cristianos a entablar amistades con musulmanes, especialmente durante el tiempo del Ramadán.  

El Ramadán es un período anual de ayuno para los musulmanes, que dura un mes. Los musulmanes rompen su ayuno por la noche, a menudo participando de grandes banquetes comunitarios, llamados iftar. Tanto los estudiantes como los líderes de InterVarsity han visto la gran oportunidad de planificar “banquetes de paz”, que reúnen a cristianos y a musulmanes para celebrar juntos el banquete iftar por la noche.  

“[Los banquetes de paz] han fortalecido los vínculos con mis amigos musulmanes. Por lo menos, ven que nuestra comunidad cristiana los ama y se preocupa lo suficiente por ellos como para invertir tiempo y recursos en preparar un espacio para que puedan reunirse con nosotros y conectar de manera significativa. Ello crea la oportunidad perfecta para invitar a un amigo y continuar una conversación, explorar un tema de las Escrituras o dar cualquier otro paso”.

Ella, estudiante de InterVarsity EE. UU.

Ella nos cuenta que los banquetes también marcan a los cristianos que, si no fuera por esta experiencia, posiblemente no hubieran tenido la oportunidad de entablar amistades con musulmanes.  

“En el primer banquete de paz para mujeres, una mujer de mi iglesia estaba muy nerviosa, pues tenía muy poca experiencia tanto con mujeres de este trasfondo como en el diálogo intercultural o interreligioso. A pesar de ello, conversó con varias mujeres musulmanas, especialmente con dos hermanas que dijeron que querían conocer mejor nuestra ciudad pero no sabían a dónde ir o cómo desplazarse. Unas semanas más tarde, las invitó, junto con la madre de ellas, a almorzar y a ir de tiendas. También jugó al tenis conmigo y con varias mujeres musulmanas que querían aprender. Fue muy emocionante que una mujer que, probablemente, se sentía poco preparada y capacitada, acabara teniendo uno de los mejores seguimientos después de aquella reunión”.

Ella, estudiante de InterVarsity EE. UU. 

El Ramadán se está celebrando ahora y continuará hasta el 12 de mayo. Por favor, ora por los estudiantes y líderes como Ella que están creando espacios donde cristianos puedan conectar con musulmanes durante este tiempo.  

  • Ora para que los estudiantes cristianos de todo el mundo encuentren oportunidades a fin de conectar con su amigos musulmanes durante el Ramadán.  
  • Muchos musulmanes están particularmente receptivos durante el Ramadán y buscan una iluminación espiritual. Ora para que las conversaciones espirituales con cristianos inspiren a los estudiantes musulmanes a replantearse quién creen que es Jesús.  
  • Ora para que los estudiantes musulmanes se sientan cuidados por sus amigos cristianos durante el Ramadán.  

Salir de la zona de confort

Todo empezó con la oración. Sobre una mesita en el centro de estudiantes de la Universidad de Houston, Hannah Chang y Elizabeth Barrera inclinaron la cabeza juntas, pidiendo a Dios que las guiara hacia los estudiantes adecuados.

Hannah, líder estudiantil de InterVarsity USA, sentía carga por los estudiantes latinos. Recientemente se enteró de que constituían el 32 % del cuerpo estudiantil. Sin embargo, sus grupos de estudiantes de InterVarsity no reflejaban esto. Le pidió a Elizabeth, coordinadora ministerial de una región cercana, que le diera consejos sobre cómo llegar a estos estudiantes. Elizabeth sugirió que primero hicieran una caminata de oración por el centro de estudiantes.

Su caminata de oración los llevó a Edith y Milagros. Después de entablar conversación, Hannah vio que se estaban inscribiendo en citas de asesoramiento académico. Hannah dice que este pequeño detalle dio lugar a una conversación con un gran resultado.

“Durante el resto de la conversación, me estuvieron haciendo preguntas sobre la mejor manera de conseguir citas de asesoramiento. En ese momento, me di cuenta de que generar confianza no solo significa hablar del evangelio. Significa vivir el Evangelio conociendo a las personas en sus lugares y viendo cómo podemos convivir. Al final de la conversación, las invité a almorzar conmigo el lunes siguiente, y ambas accedieron. En el almuerzo, les pregunté si estarían dispuestas a hacer un estudio bíblico conmigo el viernes, ¡y volvieron a aceptar!”.

Hannah es una estudiante asiáticoamericana que dice que sabía poco sobre la cultura latina antes de conocer a Edith y Milagros. Explicó que inicialmente se sentía nerviosa por invitarlas a un estudio bíblico, pero sabía que Dios la estaba guiando.

Ha seguido conociendo e invitando a más estudiantes latinos a su estudio bíblico. Dice que el cruce cultural no tiene por qué dar miedo. Más bien ha descubierto que la mejor manera de aprender sobre otra cultura es simplemente haciendo amigos.

“Mientras continuaba construyendo relaciones con los estudiantes latinos, seguí aprendiendo más sobre sus familias, sus tradiciones y sus historias. El cruce cultural es difícil, pero nos perdemos mucho si elegimos quedarnos solo con nuestros propios grupos étnicos. Dios ha creado diferentes culturas y etnias, y las ama a todas. Buscar la comunidad cristiana a través de las líneas raciales nos permite ver partes de Dios que no siempre vemos en la nuestra”.

Esta semana, alabemos a Dios por la hermosa y diversa iglesia que ha creado y oremos por los estudiantes que se están aventurando fuera de su propia cultura para alcanzar a otros.

  • Ora para que los estudiantes se den cuenta de la necesidad de acercarse a diversos grupos y culturas en sus campus.
  • Ora para que los estudiantes tengan el valor de ir más allá de sus propias burbujas culturales y para que se acerquen a nuevas culturas con un espíritu de aprendizaje.
  • Ora por los grupos de estudiantes no alcanzados en los campus de todo el mundo. Ora para que estén abiertos a la amistad con los estudiantes de IFES que se preocupan por ellos.

Cuando el cielo se regocija

No hay ningún lugar del mundo que tenga más estudiantes internacionales que Estados Unidos de América. Y de este millón de estudiantes que llegan a las universidades de todo el país, algunos proceden de unos de los países menos alcanzados del mundo*: Yemen, Tayikistán, Afganistán, Somalia, Djibouti y hasta Corea del Norte. Según vayas conociendo a estos cuatro estudiantes internacionales, ¡únete al cielo y celebra que Dios está llamando a personas de cada nación a seguirle a Él! Ora para que haya más historias de estudiantes que lleguen a la fe y para que estén equipados para compartir a Cristo por todo el mundo.

Yang se inspira en el sacrificio

Yang, un estudiante internacional no era un cristiano. Durante el semestre estaba demasiado ocupado con sus estudios de doctorado para invertir tiempo en explorar más. Pero sentía curiosidad. Durante las vacaciones invernales, Yang decidió inscribirse en Urbana, la conferencia de misiones estudiantiles de InterVarsity, para aprender más acerca de Dios.

En una noche de oración en Urbana algo cambió para Yang. Vio como los participantes de Urbana dedicaron una hora a orar por la iglesia bajo persecución. Yang se quedó impresionado al observar la disposición de hombres y mujeres a dar su vida por Jesús, ¡y hasta orar por quienes les persiguen! Su fe tuvo un gran impacto sobre él. Sabía que tenía que seguir a Jesús también.

Sundeep encuentra la luz verdadera

Los estudiantes de Asia del Sur estaban emocionados porque les invitaron a celebrar Diwali (el festival de la luz hindú) con sus amigos de InterVarsity. Comida, fuegos artificiales, cricket y canciones llenaron una noche en la que los estudiantes tuvieron la oportunidad de compartir sus tradiciones de Diwali. Entonces, un graduado cristiano, un indio que antes profesaba la fe hindú, compartió su testimonio de cómo encontró la luz real en Jesús.

Tras este evento, un voluntario invitó a uno de los estudiantes, Sundeep, a la iglesia. Sundeep había recogido una de las Biblias gratuitas. Tras aprender más acerca del Evangelio, Sundeep oró para recibir a Jesús en su vida.

Lily abraza la Evangelización

“¡No comprendo por qué mis amigos cristianos esperaron tanto tiempo para contarme más acerca de Jesús!” Lily es una estudiante de Asia del Este que se hizo líder estudiantil tras entregar su vida a Jesús. Tiene un fuerte deseo de regresar a su casa para compartir el Evangelio entre su gente. Suele recordar a los demás que la gente está deseando aprender acerca de Jesús y nuestra timidez es la que retrasa su acceso al Evangelio. Lily empezó recientemente un estudio bíblico para buscadores con varios estudiantes de su país que sienten curiosidad por Jesús.

Salima descubre que puede seguir a Jesús

Salima es de un país donde los seguidores de Jesús están muy perseguidos. Hace un par de años, conectó con estudiantes y obreros de InterVarsity mediante un grupo internacional. Salima asistió a la mayoría de sus debates acerca de la vida de Jesús ese semestre y mostró un deseo por saber más.

Algunos meses más tarde, uno de los obreros conectó de nuevo con Salima. Salima explicó que ella había encontrado una iglesia local de inmigrantes de su nación de origen. ¡Incluso empezó a celebrar reuniones de oración en su casa! Con el apoyo de muchos de esa comunidad, empezó a comprender cómo una persona de su país podía seguir a Jesús.

Hace poco, Salima empezó a seguir a Jesús. Su marido sigue investigando la fe cristiana.

Hemos modificado los nombres.

Lee más historias del ministerio de estudiantes Internacionales por todo el mundo.

Los estudiantes internacionales comparten a Jesús mediante un relato virtual

Ling, una estudiante internacional cristiana de Asia, aprendió el valor de los relatos en su comunidad estudiantil internacional de InterVarsity/USA.

Leyó que Dios mandó a los israelitas a que recordasen y que compartieran su testimonio de cómo Dios les había liberado constantemente. Por lo que Ling decidió que cada semana compartiría con su madre las historias de cómo Dios estaba trabajando en su vida por medio de videollamadas.

Al poco tiempo, el hermano de Ling quiso aprender más acerca de Jesús. Se reunieron de forma virtual cada viernes y Ling compartió historias de los milagros y las enseñanzas de Jesús. ¡Entonces su hermana se unió a los debates bíblicos! En cuestión de tres meses, la madre, el hermano y la hermana de Ling empezaron a seguir a Jesús. Ling ha seguido discipulándoles mediante videollamadas.

Estos días son especialmente retadores para los estudiantes internacionales que están lejos de sus familias y no pueden regresar a sus casa. Pero, gracias a la tecnología, pueden permanecer en contacto con su hogar y hasta llevar a los miembros de su familia a conocer a Jesús. Oremos por ellos esta semana.

  • Agradece a Dios por el compromiso de Ling para compartir historias de Jesús mediante videollamadas y alaba a Dios por su obra salvadora en sus vidas.
  • Ora por los estudiantes internacionales en Estados Unidos de América que están sufriendo ansiedad y soledad, para que encuentren paz y consuelo en Cristo. Ora para que se sientan debidamente apoyados en estos momentos.
  • Con tanto tiempo que están pasando conectando con sus hogares, ora para que los estudiantes internacionales tengan valor para compartir historias de Jesús con sus familiares y amigos.

Acompañando a los estudiantes con depresión

Yo no me apunté para esto, pensó Kelley. Con 24 años y tras dos años sirviendo a los estudiantes de InterVarsity/USA, Kelley se sentía decepcionada, desalentada y desilusionada.

Estar implicada en el movimiento como una líder estudiantil le había resultado bastante directo. Conocía bien la rutina: reuniones de evangelización, reuniones semanales, campamentos de invierno y misiones en verano. Y a repetir lo mismo el año siguiente. Pero, desde que se unió al grupo de obreros se tornó distinto. Engorroso. Desalentador. Pesado. Perdió la cuenta del número de estudiantes a los que conocía que estaban luchando con su salud mental. Algunos se encontraban apesadumbrados bajo una espesa oscuridad. Algunos tenían desórdenes alimenticios. Algunos se auto-lesionaban. Algunos tenían tendencias suicidas. ¿Qué está pasando aquí, Señor?

Obreros y no médicos

Kelley no era ninguna experta en salud mental. Pero los estudiantes a los que amaba estaban pasándolo mal, por lo que decidió adentrarse en este campo. Su investigación, los libros y los cursos le ayudaron, pero tampoco convirtieron a Kelley en una consultora o psiquiatra capacitada. Muchos de estos estudiantes necesitaban ayuda profesional y ella lo sabía. Aún así, Kelley se seguía encontrando con estudiantes que luchaban en esa compleja área gris: quizá se encontraban al principio de sus problemas de salud mental, pero no estaban seguros si necesitaban o querían ayuda; o quizá estaban en el tiempo de espera de 6 meses para lograr ver a los consejeros de la universidad. Cada situación era única y requerían que Kelley orase, discerniese y observase, especialmente en las primeras fases de sus interacciones:

¿Tiene problemas este estudiante a causa de sus circunstancias? ¿Hay algún asunto que no esté viendo y deba ser tratado? ¿Existen también elementos clínicos? ¿Es grave? ¿Acaso están teniendo un mal día? ¿Sería recomendable buscar ayuda profesional?

Aunque Kelley sabía que la responsabilidad de realizar un diagnóstico recaía sobre un médico, el ayudar a los estudiantes a comprenderse a sí mismos podría capacitarlos para buscar antes la ayuda que necesitaban.

La profundidad de la pena

Mes tras mes, Kelley se encontraba con más y más estudiantes que estaban pasándolo mal. Un día, la comunidad amaneció con la terrible noticia de que un estudiante se había suicidado. Estaban destrozados. ¿Por qué, Dios? Pero Dios estaba obrando incluso en la profundidad de su pena. Los estudiantes se abrieron más y compartieron más: Me he sentido así también. Yo estoy igual. Creo que necesito ayuda.

Generación Z

Los número tan altos de problemas de salud mental que se estaba encontrando en el campus hicieron que Kelley se plantease si somos más conscientes de la salud mental hoy en día o si los casos están aumentando. De ser lo último, ¿por qué? ¿Qué le pasa a esta generación, a la que se refieren con frecuencia como ‘generación Z’, para que sean mas propensos a sufrir este tipo de problemas? Reflexionó:

“La conexión humana es muy escasa. Creo que las redes sociales tienen mucho que ver con ello, porque promueven una sensación de falsa identidad que lleva a tener sentimientos de separación y aislamiento.

Hoy en día también ocurre, al menos en muchos países occidentales, que todo se adapta a tus necesidades. Ahora puedes tener tu propia plataforma audiovisual, tu propia lista de reproducción en Spotify, tu propia bebida personalizada en Starbucks. Esto crea una burbuja que te coloca en el centro de todo, crea una vida que gira en torno de tus necesidades. ¡Y, por supuesto, esto es deprimente! No es real y no llena. La gente intenta neutralizar esto haciendo más en las redes sociales, viendo más Netflix, o haciendo lo que necesiten para adormecer esa sensación de estar solo y aislado.

También están los problemas de identidad. Nadie se está preguntando quién es Dios. Todo el mundo se está preguntando ‘¿quién soy yo?’ Los libros de auto-ayuda te dicen que no te preocupes, sé tú mismo. Pero, ¿cómo puedes ser tú mismo si no sabes quién eres? ¿Cómo puedes saber quién eres si no conoces a Cristo?

Robin Worrall – Unsplash

Orando por los 44

Concienciar a los estudiantes y conseguir que hablasen fue un buen comienzo. Pero Kelley quería ver avances. Escribió los nombres de todas las personas que tenían depresión y a las que conocía personalmente. Eran 44. ¡Cuarenta y cuatro! Impresionada y apenada, Kelley colocó todos los nombres en su pared creando la forma de una cruz.

Jesús, estoy poniendo a estas personas en Tu cruz. Por Tu sangre, oro por su sanidad y rescate. Por favor, restáuralos a un sitio de esperanza.

Al poco tiempo, Kelley comenzó a recibir llamadas telefónicas. Las personas por las que estaba orando le llamaban y le relataban cómo Dios estaba obrando en sus vidas. Estaba en mi coche y, repentinamente, sentí una ligereza, una esperanza, le contaban, sin saber siquiera que ella había estado orando. Para otros, en cambio, la sanidad vino al buscar la ayuda profesional que necesitaban. Algunos mejoraron por la medicación, otros fueron a terapia y consiguieron adquirir herramientas para gestionar su salud mental. No siempre era un apaño rápido, pero muchos de ellos experimentaron mejoras y sanidad en el transcurso de un año y medio.

Hoy en día, tan solo quedan nueve nombres en la pared de Kelley.

Una aproximación holística

Con frecuencia, la recuperación de un estudiante con problemas de salud mental requiere algo más que oración. Pero nunca menos. La historia de Kelley muestra cómo Dios usó la ayuda profesional médica, junto al ministerio proactivo y la oración persistente de los obreros para sanar a muchos estudiantes. Según los movimientos de IFES afrontan la realidad de ministrar a una generación muy afectada por problemas de salud mental, debemos tomar una aproximación holística para acompañar a estos estudiantes por esta oscuridad.

Cómo obtener ayuda

Si eres un estudiante que está luchando con problemas de salud mental, te animamos a buscar atención médica a través de tu universidad o de tu médico, o que empieces a hablar con tu movimiento nacional o con un amigo de confianza.

Cómo Daniel está empoderando a estudiantes como Adam para plantar nuevos grupos

Adam era un estudiante reservado de primer año cuando lo conoció Daniel, obrero de IFES. Adam estudiaba en otra facultad, en la que no había ningún ministerio estudiantil, así que iba a los eventos de IVCF Canadá en la Universidad de Ottawa. Al cabo de un año, Daniel tuvo una idea. Le preguntó a Adam si consideraría empezar un grupo nuevo en su facultad.

Al principio, el grupo era muy pequeño, pero gradualmente fue creciendo ¡hasta que tuvo que dividirse en dos grupos! Adam tuvo que liderar en solitario el primer grupo y los estudios bíblicos semanales , mientras que Daniel ayudaba a otro estudiante a liderar el segundo grupo. Adam comparte sus reflexiones:

“Tuve que crecer bastante como líder. Soy bastante reservado e introvertido por naturaleza, pero he tenido que dejar mi zona de confort e interactuar con los que vienen al grupo”.

El papel del obrero Daniel de empoderar a estudiantes como Adam para que se conviertan en líderes es crucial en esta obra pionera. Recientemente, Daniel asistió a la reunión Abriendo nuevos caminos de IFES para pioneros jóvenes. Tanto él como otros obreros de IFES de todo el mundo necesitan tus oraciones para que tengan la sabiduría y la visión de levantar líderes estudiantiles en 2020.

  • Ora para que los dos grupos nuevos en la facultad de Adam crezcan en número y madurez en este nuevo año. Ora para que surjan nuevos líderes.
  • Al ser un país tan grande, los obreros de IVCF Canadá no pueden estar presentes en cada universidad. Deben levantar estudiantes para que empiecen y lideren grupos. Ora para que sean buenos formadores y facilitadores.

¡Gracias por orar con nosotros!