Eurasia: Sembrar y segar

Invitaciones insistentes, ojos brillantes y audífonos olvidados. Estas son solo algunas de las cosas que Dios ha usado para alcanzar a los estudiantes durante las Semanas Misioneras en este país sensible de Eurasia.  

Aun a pesar de las restricciones y limitaciones constantes a la recepción de fondos, el movimiento celebró eventos evangelísticos en cinco ciudades durante los meses de marzo y abril. Aquí compartimos un aperitivo sobre cómo Dios ha estado obrando con frecuencia y puede segar lo ya sembrado.  

Hace un año, invitaron a C* a un evento de evangelización titulado “Let’s Talk”, pero rechazó la invitación. Pero este año acordó ir y trajo a dos de sus compañeros de clase: D y E. Tras eso, le mandaron un mensaje: “Fue muy chulo e interesante… Fue mágico… ¡Nunca esperábamos algo a esta escala y con un ambiente tan increíble!” C, D y E están deseando unirse a un grupo para estudiar el Evangelio. 

K y S acudieron a una reunión del “Club de Inglés”, pero decidieron quedarse para la charla que siguió a continuación. A pesar de parecer distraídos por sus teléfonos en todo momento, pasaron más de una hora debatiendo sobre la fe cuando terminó la reunión. K y S están abiertos a estudiar el Evangelio y siguen en contacto.  

R se crió en una familia no religiosa y se oponía frontalmente a Dios y al cristianismo. No obstante, en la 
universidad se interesó por lo sobrenatural y llegó a participar en algunos rituales. Tras ver una representación 
del Proyecto Marcos y asistir a un picnic evangelístico, R empezó a asistir a las reuniones semanales. En la Semana Misionera, escuchó testimonios sobre cómo Dios obra y decidió orar para recibir una señal. Poco 
después, sintió la presencia y el amor de Dios. R está considerando seriamente volver a Jesús. Está asistiendo a 
estudios bíblicos y “preguntando un millón de preguntas”.

P escuchó a una estudiante del equipo de misioneros, entusiasmada, relatando el mensaje del ponente a quienes se lo habían perdido. Lo que impresionó a P no fue el contenido, sino los ojos resplandecientes del líder estudiantil: su cálida admiración por Jesús. P volvió a otras charlas y asistió a los cultos de Pascua. Aún está pendiente de formar una opinión firme acerca de Dios, pero quiere estar con el grupo y aprender más sobre Cristo. 

Tras una semana repleta de eventos el año pasado, M empezó a asistir a la iglesia con mayor frecuencia. Un año más tarde, en una charla de una Semana Misionera en otra ciudad, rellenó un documento de seguimiento y solicitó una Biblia. Al día siguiente, entregó otro documento en el que declaraba que quería aceptar a Jesús en su corazón. Al acabar la semana, un líder estudiantil guió a M en una oración para recibir a Cristo. 

T, que había sido herido por una mala experiencia con el cristianismo, no quería tener nada que ver con la fe ni con la Biblia. Y aceptó un papel en una representación del Proyecto Marcos durante la Pascua. Un día tras los ensayos, se olvidó de sus audífonos. Un día tras los ensayos, se olvidó de sus audífonos. Cuando regresó a por ellos, una reunión de evangelización ya estaba en pleno desarrollo. Y se quedó. Sorprendida por el sentimiento de conexión que sentía, T siguió volviendo una y otra vez. Durante la Semana Misionera, se volvió hacia Cristo. Ahora le encanta hablar con Dios y planea unirse a un grupo de discipulado al terminar su beca. 

  • Demos gracias a los estudiantes y a los obreros que organizaron estas Semanas Misioneras. Alabemos a Dios por cómo ha obrado en cada una de sus vidas. 
  • Ora por C, D y E y por K y S, para que encuentren a Cristo por medio del Evangelio; ora para que R responda al amor de Dios; ora para que P encuentre su propia admiración por Jesús; y ora para que M y T crezcan en gracia. 
  • Ora por los obreros y voluntarios de este movimiento y de otros movimientos euroasiáticos que se han reunido para pasar un tiempo de formación y renovación en Moldavia del 8 al 17 de junio. 

*Todos los nombres y datos han sido anonimizados para su seguridad. 

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