Kosovo: Crece la buena semilla

“En aquel entonces no teníamos ministerio estudiantil y a menudo me sentía insegura y tenía miedo de empezar la obra pionera. Pero actualmente tenemos reuniones semanales, campañas evangelísticas en el campus y un campamento anual. ¡Ahora lo hacemos todo con fe y en oración!” 

Durante los últimos dos años, Blendona ha podido ver que la obra que empezó en Kosovo se ha convertido en un ministerio que está creciendo. Lo han llamado: “La buena semilla”. A nivel local, esto no solo hace referencia a la práctica agrícola de escoger la mejor semilla para ser plantada, sino que también describe a una persona con buenos valores y carácter. 

“Por lo tanto, conecta algo familiar de nuestra cultura con la parábola del sembrador que contó Jesús”. 

La semilla de este ministerio germinó en el corazón de Blendona después de que un pastor local fuera a hablar con ella. El pastor había visto su potencial como obrera pionera y había pedido consejo a IFES Europa.    

Al orar sobre lo que le había propuesto, Blendona se acordó de cómo el Señor la había sostenido con las Escrituras cuando estaba agobiada por los estudios universitarios. Se planteó cómo el ministerio de IFES podía ofrecer lo mismo a los estudiantes. Y vio el gran potencial para la evangelización en un sector donde menos de un 5% de personas se declaran cristianas.  

Un puñado de estudiantes y graduados voluntarios acompañaron a Blendona e invitaron a sus amigos a varias reuniones en Pristina.    

Durante el Ramadán (que se celebra de forma extendida en Kosovo), el grupo decidió estudiar Mateo 6 y hablar sobre lo que dice Jesús sobre el ayuno. Por medio de seminarios temáticos, actividades especiales y una semana de misiones que tuvo lugar recientemente, los estudiantes han podido escuchar el evangelio y una estudiante de cuarto de Derecho aceptó hace poco a Jesús como su Salvador. 

Para otros, su fe en Cristo ha sido reavivada. Un estudiante que fue invitado al Festival Estudiantil Europeo de IFES en agosto del año pasado, al principio no quería asistir. Había crecido en una familia cristiana pero había dejado de ir a la iglesia. Blendona lo animó a ir: 

“Experimentó la presencia de Dios de una forma especial. He visto un cambio real en su vida. Ha vuelto a la iglesia y asiste a nuestras reuniones de estudiantes. Su fe está creciendo cada día”. 

Además de la obra en Pristina, también han empezado a sembrar semillas en la ciudad de Gjilan. Hace unos meses unos estudiantes de UCCF Gran Bretaña fueron a apoyar las semanas de misiones de ambas ciudades.  

Blendona dice que Gjilan parece “tierra más dura”: es una comunidad más pequeña y unida, donde los estudiantes se muestran más cautelosos. “Me gustaría asistir, pero me preocupa lo que vaya a decir la gente si voy a una actividad cristiana”, fue una respuesta típica que recibieron. Sin embargo, algunos sí respondieron a las cuatrocientas invitaciones que se repartieron. 

“Mi objetivo es compartir el evangelio con el mayor número de estudiantes posible.  

“La dificultad más grande a la que me enfrento es que soy la única obrera que trabaja a tiempo total. Doy gracias a Dios por nuestros voluntarios porque han sido de gran bendición. Pero no están siempre disponibles por su trabajo, estudios o responsabilidades. He estado orando para que Dios traiga a personas que lo sirvan a tiempo total en La buena semilla”.   

  • Da gracias a Dios porque La buena semilla ha sido plantada y ha crecido. Ora para que guíe a Blendona y a los voluntarios y que traiga a nuevos obreros para compartir la carga. 
  • Ora por la estudiante que conoció a Jesús hace poco, para que haya oportunidades de quedar con ella y ayudarla a crecer.  
  • Ora por un campamento de verano que tendrá lugar la segunda semana de julio, que se llama “El amor de Dios”: que se ocupen las treinta plazas y que Dios toque cada uno de los corazones. Por Blendona: “que esté llena del gozo del Señor cada día y que muestre el amor de Dios a todo el mundo”. 
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