Cuando el mundo se paró

El mundo se paró. Los estudiantes, no. 

¿Dónde estabas cuando el mundo se paró? 

Unos estudiantes de Alemania e Israel estaban presentando una exposición sobre el Antiguo Testamento en un campamento en Israel.  

La cohorte de la Iniciativa de Liderazgo Global se estaba reuniendo en Ucrania por primera vez desde la Asamblea Mundial.  

En otras partes del mundo, unos estudiantes estaban planeando el siguiente evento evangelístico, otros, asistiendo a estudios bíblicos semanales mientras cenaban juntos o, simplemente, pensando en exámenes y deberes.  

Unos pocos meses antes, 3000 estudiantes se habían reunido en Revive y habían orado para que Dios se moviera en Europa. Sin embargo, una reunión de ese tamaño pronto se convertiría en algo impensable. 

El 11 de marzo de 2020, la Organización Mundial de la Salud declaró que el coronavirus se había convertido en una pandemia global. Nuestras vidas cambiaron de la noche a la mañana. Una pandemia mundial canceló nuestros planes, nos separó unos de otros e, incluso, se llevó la vida de nuestros seres amados. Este ha sido un año excepcional. 

Sin embargo, a lo largo de este año, hemos visto cómo la iniciativa estudiantil ha ido más allá de lo que jamás hubiéramos imaginado. Los estudiantes han decidido que, incluso en medio de una pandemia mundial, la misión debe continuar.  

Hace un año, empezamos una campaña para compartir las historias de aquellos estudiantes que llevaban la misión hacia delante durante la COVID-19. Estas historias continúan siendo igual de pertinentes un año después. Desde entonces, hemos oído muchas más historias de estudiantes que se negaron a dejar que una realidad cambiante les robara la esperanza en el evangelio.  

Unos estudiantes de UCCF anhelaban tener una conexión cristiana hasta tal punto que crearon un coro virtual para los grupos estudiantiles de todo el país. Lo que empezó como un grupo de entre 50 y 100 estudiantes cantando juntos, rápidamente se convirtió en 550 cantantes, 60 técnicos y 50 organizadores. El proyecto fue un testimonio de la iniciativa y cooperación estudiantil y resultó en más de 100000 reproducciones en Facebook. 

Unos graduados de IVCF Filipinas se negaron a dejar a ningún estudiante atrás a causa de la mala conexión a Internet. Así que organizaron una noche de música virtual para levantar fondos con el fin de que los estudiantes que vivían en zonas aisladas tuvieran suficientes datos para poder acceder a sus grupos estudiantiles por Internet. Mil personas asistieron al evento, donde se exhibieron los talentos musicales de los estudiantes. Entre este evento de recaudación de fondos y el dinero recibido de los graduados, IVCF cubrió todos los gastos para que muchos estudiantes pudieran adquirir una abundante cantidad de datos.  

Otros estudiantes también vieron la oportunidad de trasladar su ministerio a Internet durante este año. Innovaron y su alcance llegó más lejos.  

En América Latina, CECE Ecuador cambió su enfoque y empezó talleres semanales por Internet y usó la promoción de las redes sociales para alcanzar a estudiantes en ciudades nuevas. Con sus nuevos contactos, crearon una serie de talleres de capacitación para estudiantes interesados en plantar un grupo de estudio bíblico en su campus. En la actualidad, han plantado dos grupos en dos ciudades nuevas que jamás han visitado personalmente. También lanzarán una nueva herramienta evangelística llamada InstaProxi, mediante la cual los estudiantes pueden invitar a sus seguidores a entablar conversaciones espirituales en Instagram.  

En Nepal, los estudiantes también iniciaron un grupo en un lugar que anteriormente había estado fuera de su alcance. Después de haber intentado plantar un grupo en una zona apartada del país durante años, un líder de NBCBS vio la oportunidad de plantar y asesorar a un grupo nuevo de un lugar lejano a través de reuniones por Internet. Gracias a ello, ahora existe la esperanza de que empiecen cinco grupos nuevos en esa provincia.  

En medio de todo ello, los grupos mantuvieron a Cristo en el centro.  

Habiendo sido el epicentro de la pandemia en su momento, los estudiantes italianos tenían mucho que temer la primavera pasada. Un eslogan popular después de las noticias de la noche era “Andrá tutto bene” o “Todo irá bien”. Pero en Nápoles, GBU lo cuestionó con “¿De verdad irá todo bien?” El grupo animó a los estudiantes a tratar el tema de la esperanza y les recordó que, sin Jesús, no hay esperanza.  

Esta esperanza fue claramente sentida cuando nos juntamos para orar. En mayo de 2020, estudiantes, obreros y personas que nos apoyan de todo el mundo se unieron en el Día Global de Oración. Nos reunimos en vídeo-llamadas durante el transcurso de un día para orar por el ministerio de IFES y escuchar noticias de cómo los estudiantes y obreros llevan la misión hacia delante. Este día fue una expresión poderosa de la unidad que tenemos como comunidad y la importancia de mantener la oración en el centro de todo lo que hacemos. 

Al mirar atrás, es evidente que, a pesar de que el mundo se paró, Dios no lo hizo. Todavía hay muchas preguntas sin responder sobre la “nueva normalidad” del ministerio estudiantil, pero damos gracias a Dios por su provisión continua para IFES.  

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