Asia del Este: Cultivando el jardín para Dios

¡Es el día de plantar! 

En un jardín de un país donde compartir el evangelio de manera pública está muy restringido, una docena de estudiantes están plantando árboles, cultivando amistades y sembrando semillas de fe.  

Con sus estanques de peces, árboles frutales y huertos, el jardín sirve como un espacio seguro para que este movimiento pionero pueda cubrir las necesidades físicas de los estudiantes, cuidar de la creación y hablar sobre Jesús.  

Teniendo en cuenta la difícil situación económica en la que se encuentra el país, un ministerio que ofrezca un apoyo práctico es esencial. La presión financiera de las familias ha sido tan extrema en los últimos años que algunos estudiantes han dejado de ir a la universidad. Los que vienen de zonas rurales son los más vulnerables.  

“Vimos cómo los estudiantes que se hospedaban en hostales necesitaban, a menudo, más fuentes de alimentación, especialmente de alimentos ricos en proteína. Así que empezamos el proyecto Dos peces Conseguimos una parcela y empezamos a criar peces”.  

Lo que comenzó como un proyecto pequeño para cubrir unas necesidades inmediatas, se ha convertido en un ministerio que fomenta el crecimiento tanto físico como espiritual.  

“Encontrar un lugar para llevar a cabo nuestro primer campamento estudiantil, fue realmente complicado. Muchos lugares no querían dejarnos su espacio debido a nuestras actividades cristianas. Así que decidimos organizar el campamento en el proyecto Dos peces, a pesar de que, entonces, sus instalaciones eran limitadas”.  

Más adelante, a medida que los estudiantes y obreros pensaban en cómo desarrollarlo para que prestara un mejor servicio a sus necesidades, se formó una visión clara: un jardín con un centro pastoral. Al cabo de poco, ya se habían plantado verduras, maíz y árboles frutales.  

Sin embargo, hace dos años, los estudiantes compartieron sus preocupaciones acerca de la deforestación cerca de sus pueblos natales y su responsabilidad como cristianos de cuidar de la creación. Y esto engendró una nueva idea: un Día de plantar árboles. 

Este día daría la oportunidad a los estudiantes cristianos de ser buenos administradores de la creación, algo que no se menciona mucho en las iglesias locales. También podrían invitar a sus amigos no cristianos a este lugar seguro para entablar conversaciones honestas.  

El equipo ve el Día de plantar árboles como una manera natural de integrar el discipulado con la evangelización, es decir, como una expresión de su deseo de cumplir tanto con los Grandes Mandamientos (amar a Dios y amar al prójimo) como con la Gran Comisión.  

Este año, entre los 25 obreros, graduados y estudiantes, hubo cinco estudiantes no creyentes.  

“Para ellos fue una experiencia reveladora, ya que a menudo asocian el cuidado del medio ambiente con otras organizaciones. Mediante el Día de plantar árboles, vieron y comprendieron que cuidar de la creación es parte de la fe y la práctica cristianas”.  

Además de plantar árboles, durante el día se organizaron juegos y hubo comida, alabanza y una charla.  

“En nuestro contexto sensible, es crucial profundizar en las relaciones personales de esta manera. A medida que los estudiantes empiezan a ganarse la confianza de sus amigos, pueden compartir a Jesús de una forma más relevante en sus conversaciones y fomentar debates bíblicos.  

En los últimos meses, varios amigos han dicho que quieren aprender más y están asistiendo a las actividades.  

  • Alaba a Dios por el crecimiento de este movimiento pionero durante los últimos 8 años: en la actualidad sirve a unos 50 estudiantes de 5 universidades diferentes. Da gracias por la manera en la que han estado poniendo en práctica el amor de Cristo.  
  • Ora por los estudiantes del movimiento, para que sigan construyendo amistades fuertes, compartiendo la fe con sabiduría y aplicando la fe en todos los ámbitos de la vida. Ora también por los estudiantes que han mostrado interés, para que ellos también sigan a Jesús como su Señor y Salvador.  
  • Pide a Dios que proteja y provea para los estudiantes, por los hostales, la comunidad y el Centro.  
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