Ghana:  Más allá del campus

Rebecca no sabía qué iba hacer después de terminar la carrera.  

Le encantaba compartir el evangelio en el campus. Como coordinadora de evangelización en su núcleo de GHAFES (el movimiento de IFES de Ghana), había movilizado y capacitado a otros estudiantes para evangelizar.  

Pero, ¿cómo seguiría con su pasión por evangelizar tras graduarse? ¿Cómo podría responder al versículo de Romanos 10 que tanto tocaba su corazón: “Y cómo creerán en aquel de quien no han oído”? 

Entonces Rebecca se enteró de la oportunidad de servir por medio del programa de GHAFES, Short-Term Involvement in Community Service (STICS), un programa para servir a la comunidad a corto plazo. Sentía que Dios la estaba llamando a tomar el siguiente paso: a ir más allá del campus.

STICS envía a recién graduados a comunidades donde hace falta gente sirviendo y evangelizando por todo el país de Ghana. La misión dura doce meses y los participantes llevan a cabo un trabajo misionero intercultural.  

La comunidad donde le tocó servir a Rebecca resultó estar bastante lejos del campus. Aceptó la oportunidad de servir en Prima, un pueblo rural en el distrito de Mamprugu Moagduri en el norte de Ghana, unas catorce horas en coche desde la capital, Accra. 

Era un mundo diferente. Ahora tenía que servir sola en una comunidad que tradicionalmente no reconoce a las mujeres como líderes espirituales o ministros. Rebecca recuerda: 

“Cuando llegué, me encontré con varias dificultades. No era fácil ser una mujer sola. Pero Dios me concedió la gracia que necesitaba para perseverar”. 

Rebecca estrechó lazos con las familias de la comunidad y sirvió fielmente dando clases en una escuela. También compartió el mensaje de Cristo de manera constante. A medida que iba ganándose la confianza de la gente, las puertas se iban abriendo para un ministerio más profundo. 

Una cultura diferente, el mismo evangelio 

Casi al final del programa, Rebecca organizó un retiro para la comunidad. Vio a Dios moverse de forma increíble: 

“Me chocó ver a los hombres caer bajo el poder del Espíritu Santo mientras yo oraba por ellos. Uno de ellos testificó que se le había quitado una pesada carga. Estos son hombres que normalmente no tienen en consideración a las mujeres, así que me sorprendió ver que Dios me utilizaba de esta manera”. 

Más allá del campus, el evangelio estaba rompiendo todas las barreras culturales, sin importar las expectativas humanas. 

Cuando terminó su año de servicio, la reacción de los residentes le demostró lo mucho que su testimonio fiel había tocado sus corazones: 

“Les aseguré que vendrían otras personas en mi lugar, pero seguían llorando. Y el director de la escuela, que era musulmán, quería que me quedara. Doy a Dios toda la gloria por este gran impacto”. 

Ora  

Oremos por Rebecca, Prima y GHAFES, que celebra sesenta años de ministerio: “Capacitando a los estudiantes y graduados para servir como agentes de cambio en los campus y más allá”. 

  • Da gracias a Dios por sostener a Rebecca y obrar por medio de ella. Y da gracias por todos los misioneros del programa de STICS de GHAFES, que dejan atrás la familiaridad de la vida del campus para servir en comunidades rurales de Ghana, donde hace falta gente sirviendo y evangelizando. Que los jóvenes graduados puedan seguir escuchando el llamado de Dios para servir en la misión intercultural. 
  • Ora por la comunidad de Prima y pide que las semillas del evangelio plantadas por Rebecca sigan creciendo. Ora por las personas que experimentaron el poder de Dios durante el retiro, por el director de la escuela y por líderes de la comunidad, que puedan conocer a Jesucristo. 
  • Ora para que Dios siga bendiciendo el ministerio de GHAFES, para que los estudiantes y graduados puedan proclamar a Cristo en los campus y en las comunidades de Ghana. 
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