Corea del Sur: Una evangelización renovada

“Pensé en los métodos agresivos que se llevan usando desde hace décadas, como las amenazas de que vamos a arder en el infierno. Me planteé por qué la gente desconfía de la iglesia coreana. Y me asaltaba una duda en lo más profundo de mi ser: ‘¿No es quedarse callado una forma mejor de compartir el evangelio?’” 

Este sentimiento honesto lo compartió un obrero de IVF, el movimiento de IFES de Corea del Sur. Esta reticencia a entablar conversaciones sobre Cristo es algo que pasa a menudo en el campus.  

Por eso, Confirmar el ADN de un evangelista dentro de mí fue el tema de un campamento de IVF en enero. ¿Podrían los estudiantes y obreros volver a descubrir el gozo del evangelio y adquirir más confianza para compartirlo? 

Para promover la participación individual, se organizaron sesiones interactivas con las Escrituras en lugar de unas charlas tradicionales dadas por conferenciantes. De esta manera, los 130 participantes (estudiantes, obreros y graduados de todo el país) no solo estudiaron ejemplos bíblicos de evangelistas, sino que también exploraron cómo estas historias estaban conectadas con la suya. 

En los talleres se habló de cómo el vocabulario evangelístico ha evolucionado y buscado formas de expresar el mensaje del evangelio en las conversaciones del día a día. Los obreros que organizaron el campamento comparten: 

Los estudiantes superaron sus miedos vagos a la evangelización. Empezaron a expresar el evangelio en un lenguaje más familiar, no como un dogma abstracto, sino como amor que se comparte por medio de una relación”. 

Se nota que ha habido un cambio en la actitud de los estudiantes: 

“Me solía sentir incómodo hasta con la palabra ‘evangelización’. Pero ahora siento curiosidad acerca de las formas específicas de ponerla en práctica”. 

“Como líder estudiantil, solía pensar solo en hacer lo mínimo, como, ‘¿cuánto tenemos que hacer?’. Pero ahora me pregunto: ‘¿Hasta dónde podemos llegar?’”. 

¿Y los obreros? 

“Durante estos cuatro días, me metí de lleno en el estudio y en la experiencia de la evangelización. Los corazones sinceros de los obreros y su mensaje -que el evangelio se comparte por medio de la ‘presencia’ y de ‘invertir tiempo’- hicieron desaparecer toda mi incertidumbre”. 

El campamento de evangelización de enero fue un paso importante hacia la visión de IVF para el 2030 de ser una “Comunidad de evangelización”. El campamento nacional de evangelización del año que viene también lo será. Y, en mayo, los estudiantes y obreros de muchos de los campus tendrán la oportunidad de expresar su “ADN de evangelista” durante la “Semana de misiones”. 

Una de las herramientas que podrán utilizar será una serie de tarjetas de evangelización. La versión beta ha sido probada y mejorada por los participantes del campamento y ahora se está distribuyendo a los grupos de IVF. Esperan que esta ayuda práctica para contar las historias de los evangelios canalizará el entusiasmo por la evangelización continua en el campus que surgió en el campamento. 

  • Da gracias por la forma en la que el campamento renovó las perspectivas sobre la evangelización. Ora para que los participantes acepten firmemente su llamado a ser misioneros en el campus. Ora para que sean empoderados y puedan compartir sus experiencias con el evangelio en un lenguaje del día a día. 
  • Da gracias a Dios por el desarrollo continuo de las herramientas evangelísticas contextuales. Ora para que tengan sabiduría a medida que se crean y se van mejorando estos recursos. Que los materiales sean pertinentes para la realidad espiritual que hay en los campus del país. 
  • Ora para que la pasión que surgió en el campamento fluya a la Semana de misiones y tenga mucho fruto. Y ora por los preparativos para el campamento nacional del año que viene, que este encuentro también sea instrumental a la hora de catalizar la comunidad evangelística. 
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