Guinea Ecuatorial: Contra todo pronóstico

Dos obreros de IFES fueron a visitar un nuevo campus en una zona remota de Guinea Ecuatorial. Ahí, se reunió con ellos un líder estudiantil, quien les guió por el campus, se adentró en un edificio, anduvo por un pasillo hasta una sala cerrada donde suele comer el personal de limpieza. Había diez estudiantes reunidos para un estudio bíblico “secreto”.  

Alguien del equipo de mantenimiento les había permitido usar ese espacio durante un par de horas antes de que llegase el resto del personal dado que las “reuniones religiosas” están prohibidas en el campus. Según llegaban al final del tiempo que tenían disponible, estaban respondiendo en oración a la historia de la zarza ardiente y escucharon que alguien llamaba a la puerta. Fue un momento de tensión. Siguieron orando, pero sabían que debían ir terminando.   

Cuando la persona que había llamado a la puerta finalmente la abrió, todos asumieron que se trataba del contacto que les había proporcionado la sala.  

Lawrence (Secretario/a Regional Asociado/a de IFES para África Anglófona, Lusófona e Hispanoparlante), que dirigía el estudio acerca del llamado de Dios a Moisés, le invitó a entrar. Aunque el hombre rechazó la invitación, no causó problemas. Tan solo les pidió que terminasen y se marcharan.  

Ese día, a pesar de lo aislada que era la ubicación (sin iglesias cercanas), aunque había una prohibición de albergar grupos religiosos en el campus y aún a pesar de la interrupción desconcertante, cuatro de los diez estudiantes congregados decidieron responder al llamado de Dios. Ese día, contra todo pronóstico, cuatro estudiantes recibieron a Cristo como su Señor y Salvador.  

Aida, la otra obrera de IFES que estaba de visita ese día, dice que ha sido el proceder de Dios a lo largo de los últimos siete años. Mediante el programa Abriendo nuevos caminos de IFES y su movimiento nacional, GBU España, ayudó a iniciar un ministerio estudiantil en Malabo, pero tuvo que irse al golpear la pandemia.  

Fue muy difícil volver a España. Con frecuencia, ni siquiera nos podíamos reunir por internet a causa de la conexión deficiente que teníamos. Me preguntaba si el grupo sobreviviría. Pero, ¡Dios siguió su obra! Cuando regresé a Malabo en 2022 observé que, contra todo pronóstico humano, el grupo había crecido. Todos los estudiantes que vinieron a nuestra primera reunión de 2019 seguían con nosotros hoy. Para mí, fue una lección de fe y humildad que durará toda mi vida. 

Hoy en día, los grupos están activos en tres ciudades, han desarrollado conexiones con los pastores de las iglesias y se ha formado un comité administrativo. No obstante, los procesos del país para registrar a las asociaciones están severamente retrasados y hasta se han bloqueado los permisos para nuevos grupos evangélicos.   

Mientras tanto, el equipo alberga esperanzas de que el movimiento pueda operar bajo el paraguas de un cuerpo religioso que ya está registrado. Contra todo pronóstico, el ministerio perdurará.  

  • Alabemos a Dios por cómo ha sido una luz y una fortaleza contra todo pronóstico (Salmo 27) al estar presente en el ministerio pionero a lo largo de los últimos siete años. Demos gracias por los cuatro estudiantes que profesaron la fe recientemente, los grupos que se reúnen en tres ubicaciones distintas y un movimiento incipiente.   
  • Ora para que los estudiantes y el movimiento sigan creciendo a pesar de los obstáculos, que sean renovados con una adoración valiente y una fe resiliente.  
  • Ora por Aida, Lawrence y el equipo de EPSA. En su próxima visita, tendrán conversaciones importantes acerca del nombramiento de una persona local que ocupará el puesto de coordinador nacional. Ora para que Dios prepare los corazones y guíe a todos los que están implicados en este proceso.  
Todas las historias del Prayerline