HACIA ARRIBA Y HACIA DELANTE  

Creciendo juntos en el ministerio entre los graduados

En tiempos inciertos, sabemos que las palabras “Dios es soberano” son ciertas. Pero, a menos que vivas de una forma que demuestre que realmente crees estas palabras, se quedarán en una teología vacía, ¿no? 

Por eso, el equipo de organización de la Conferencia de Graduados de Asia del Este (EAGC) hizo una pequeña modificación al título de su encuentro en 2025, que tuvo lugar en las Filipinas. A la frase “Dios soberano en tiempos inciertos” añadieron las palabras filipinas Pataas ug Padayon. Significan literalmente “hacia arriba y hacia delante”.  

Estas palabras tienen el sentido de progreso que avanza, pero también va creciendo. Pero en este contexto, el concepto de “hacia arriba” se refería a elevar los ojos al Señor del cielo y la tierra. ¿Y “hacia adelante”? Significa tomar un paso adelante, lleno de fe. 

En este post del blog de Conexión, echamos un vistazo al ímpetu que hay detrás del ministerio entre los graduados de IFES. Sentiremos el empuje iniciado por la EAGC. Y observaremos cómo está cobrando velocidad este ministerio en toda la comunidad para poder ofrecer apoyo más allá de la universidad. 

Unos trescientos graduados y antiguos alumnos de quince movimientos de toda Asia del Este se reunieron en Tagaytay, Filipinas, en agosto de 2025. Pero no era un encuentro de IFES como cualquier otro. Era la 13ª edición de lo que normalmente es un encuentro trienal, sí, pero esta vez, la región llevaba esperando seis años para celebrarlo. 

 EAGC participants

Aunque empezaron a planificar el encuentro en 2019, tuvieron que abandonar la fecha prevista en 2022 a causa de la COVID-19. En medio de aquellos tiempos inciertos, Ching Lopez y Edward Sampaga, graduados voluntarios con IVCF Filipinas, formaban parte del grupo de dirección regional y codirigían el comité anfitrión.  

Edward recuerda: 

“Fue un reto. ¡Creo que es la primera vez que los organizadores de la EAGC disponían de tanto tiempo para prepararse! Pero para mí, fue algo excepcional, porque estábamos trabajando en medio de tres etapas muy diferentes: prepandemia, pandemia, y pospandemia. Y me parece a mí que Dios nos estaba permitiendo pasar por estas tres etapas para demostrarnos que realmente es soberano”. 

Otras personas también han sentido lo mismo. En medio de la pandemia, el grupo de dirección, junto con los representantes de toda la región, escudriñaron juntos las Escrituras y fueron atraídos al libro de Ester. Decidieron ponerle el siguiente título al encuentro: “Dios soberano en tiempos inciertos”. 

Ching añade: 

“Escogimos este título después de tener un debate en grupo. Cuando se lo propusimos al comité anfitrión, añadimos una pequeña capa de palabras locales, contexto local: hacia arriba y hacia delante”. 

Edward explica: 

“No bastaba con declarar simplemente que Dios es soberano en tiempos inciertos. Faltaba una acción y en la etapa después de la pandemia, Pataas ug Padayon nos parecía muy oportuno. Es como si hiciera falta pasar por todos esos años para acabar con un encuentro más profundo y fructífero”. 

Pero para que eso ocurriera, Ching y Edward tenían que dar ellos mismos una serie de pasos hacia delante con fe. 

Además de su trabajo a tiempo total (Ching trabaja en investigación textil para el Departamento de Ciencias y Tecnología, y Edward dirige un departamento en una escuela de idiomas online), pasaron las tardes y fines de semana trabajando en la logística de la EAGC. 

Fue difícil. Algunos miembros del comité se marcharon durante el proceso. Ching lo entiende y admite que ella a veces también sentía que quería abandonar. 

“Me sentía como Marta: siempre trabajando mucho para que todo saliera bien y para que las cosas estuvieran en orden. Pero el Señor me enseñó a someter mi perspectiva de la realidad a Él y dejé todas mis expectativas al pie de la cruz”. 

Edward quería que la EAGC viniera a las Filipinas desde que lo vivió por primera vez en Tailandia en 2016. Pero no se había imaginado que acabaría formando parte del equipo de organización y tampoco era consciente del trabajo que requeriría.  

“Durante los primeros tres años sufrimos muchos contratiempos cuando estábamos buscando un lugar para celebrar el encuentro. Y los últimos meses fueron muy estresantes porque no sabíamos si tendríamos suficientes fondos para pagar el lugar. 

Pero el Señor me habló en muchas ocasiones. Me decía una y otra vez que no era mi EAGC, que hiciera lo que pudiera hacer porque habría gente para ayudar. Me di cuenta claramente de que no se trataba de mí ni de lo que yo quería, sino de lo que Dios quería conseguir por medio de este encuentro”. 

Cuando llegó el momento, Edward vio la mano de Dios fiel: 

“Escuchar los testimonios y a los conferenciantes. Ver a la gente reír en los grupos pequeños y también a todo el mundo cantando. Ver a los movimientos sensibles reuniéndose hasta tarde, teniendo comunión con libertad en las Filipinas. Escuchar a los graduados filipinos contarme que entienden lo que yo sentí en 2016. ¡Todo esto bastó para que yo dijera que la EAGC fue un éxito!”  

Pero hay otra señal que le dice a Edward que el encuentro ha tenido un impacto duradero. Se ha enterado de que en la zona de las Filipinas donde vive él, en Cebu y en las islas de alrededor, los grupos de graduados se han reavivado. Lo han etiquetado en redes sociales donde hablan de graduados inspirados por la EAGC y que ahora se están reuniendo.  

Esto es justo lo que él quería que ocurriera: 

“En mi primera EAGC en 2016, vi que algunos movimientos estaban muy organizados con su ministerio entre los graduados. Tenían programas sólidos de mentorazgo para personas recién graduadas. Yo quería lo mismo para las Filipinas. Pensaba que, si organizábamos la EAGC aquí, lo verían más graduados y estarían motivados a desarrollar esta comunidad más fuerte”.  

Para aprovechar al máximo este ímpetu, Edward y Ching están manteniendo conversaciones con el liderazgo de IVCF. Están viendo si su red relativamente poco estructurada de graduados se pudiera organizar para ser un ministerio más sistemático durante la próxima década. 

Tanto Ching como Edward se beneficiaron del ministerio de IVCF cuando eran estudiantes, así que tenían ganas de ayudar a los núcleos locales cuando se gradúen. Y al ofrecer apoyo a los estudiantes, también se apoyaban mutuamente en la transición hacia la vida laboral

Ching ve que hace falta un “puente” en esta etapa de la vida: 

“Es triste porque algunos que conocíamos de los grupos de discipulado han abandonado su fe. Por lo tanto, debemos captar nuevos graduados en este momento tan crucial”. 

Estas experiencias son muy comunes. En 2019, Barna Group y World Vision realizaron una encuesta entre jóvenes de entre 18 y 35 años de 25 países y elaboraron el informe de La generación conectada. Descubrieron que más de la mitad de jóvenes que provenían de un trasfondo cristiano se habían “apartado”. 

El Impacto de los Graduados, un ministerio de recursos globales de IFES, también realizó una investigación entre 2017 y 2021. Entre los jóvenes adultos cristianos de Europa y Eurasia, descubrieron lo siguiente: 

“Los jóvenes cristianos profesionales a menudo experimentan una desconexión entre su identidad cristiana y su identidad laboral. Para algunos, esta desconexión puede ser un impedimento para continuar una vida con Jesús. Para otros, este dualismo limita su desarrollo personal, inhibe la oportunidad de traer una influencia cristiana al lugar de trabajo y reduce su potencial para tener un impacto en la sociedad”. 

Estos temas son algunos de los que se tratan en un curso de seis módulos ofrecido por Cross-Current, no solo en Europa y Eurasia, sino también en Asia del Este y América Latina

En la EAGC, Ching y Edward vieron que Dios había traído a muchos jóvenes graduados.  

“¡Fue una revelación para nosotros! A causa del precio del encuentro y los gastos de transporte, esperábamos que asistieran principalmente graduados que llevan al menos diez años trabajando y que han podido ahorrar. Pero un 80% de los participantes tenían entre veinte y treinta y pocos años. Estábamos muy contentos de ver a esta nueva generación buscando de verdad al Señor”.

Dalin terminó la carrera hace poco, después de servir como estudiante en SONOKO Camboya durante casi cinco años. Comparte: 

“Fue una experiencia renovadora y poderosa. Dios me recordó que Él es soberano, que no cambia y que está plenamente en control de todo. Por medio de la comunión, la alabanza y las enseñanzas, pude recargar las pilas y salir animada a seguir utilizando mis dones para Su reino. Dios me habló claramente durante la conferencia: No existen carreras a medias. Me recordó que tenía que correr con fidelidad y de todo corazón, sin rendirme a medio camino, sino terminando la carrera que Él me ha puesto por delante”. 

Lydia, de FES Hong Kong, se fue a casa preparada para enfrentarse a nuevos retos: 

“En los talleres, profesionales de diferentes naciones y regiones hablaron de cómo integrar la teología con la experiencia. Nos animó a reflexionar sobre cómo ponemos en práctica nuestra propia fe y cómo discernimos nuestras posiciones y respuestas”. 

Y Ho Yi Jin, de FES Singapur, empezó recientemente a trabajar de trabajador social:

Muchos movimientos de IFES están trabajando para responder al deseo que tienen sus graduados de servir de forma fructífera en su lugar de trabajo. Unas encuestas que se han realizado en los últimos tres años revelan que muchos movimientos consideran este tema como una de las diez prioridades en el ministerio para las que les gustaría recibir apoyo. 

Muchos movimientos ya tienen un ministerio entre los graduados, que forma una parte integral de su organización. SMD AlemaniaSCOM Malawi y NBCBS Nepal son tres buenos ejemplos de ello. Esto demuestra que IFES puede ser instrumental a la hora de compartir las experiencias y buenas prácticas en el ministerio. 

Para la EAGC, se les pidió a los movimientos que compartieran una presentación de tres minutos sobre cómo están ministrando entre los graduados. Ching señala: 

“Fue muy útil escuchar lo han estado haciendo otros movimientos. Algunos se reúnen en secreto, otros abiertamente. Algunos tienen estructuras que nosotros no tenemos. Y compartimos que tenemos muchos voluntarios en lugar de obreros”.

Como siempre en la familia de IFES, cada contexto es diferente. Pero la polinización cruzada de ideas e historias puede ser inspiradora. Y los contenidos y programas que tienen éxito también se pueden adaptar. 

Durante veinte años, el equipo del Impacto de los Graduados ha desarrollado con éxito unos programas de formación. Los movimientos de más de cuarenta países los han adoptado y adaptado, y se han traducido al portugués, noruego, ruso, rumano, malasio, francés y español. Una sesión reciente de formación en Ecuador reunió a treinta profesionales de diez países de la región. 

LA Cross-Current training in Ecuador

Guadelupe (Lupita) Muñoz, Secretaria General de CECE Ecuador, dijo: 

Para aumentar el alcance del Impacto de los Graduados, el equipo lanzó hace poco un plan ambicioso de tres años. Incluía el desarrollo de más líderes locales de Cross-Current y el desarrollo de recursos, con hasta cincuenta vídeos de charlas bíblicas clave.  


Han pasado seis años desde la pandemia. Por razones diferentes, el mundo sigue pareciendo un lugar muy incierto. 

No obstante, los estudiantes siguen terminando la carrera. Todos los años, millones de personas dejan el campus y entran en el mundo del trabajo. Y los que han dado testimonio de Cristo cuando eran estudiantes se están preguntando cómo aplicar su fe en las “muchas incertidumbres que hay por delante” (como dijo Ho). 

En los tiempos turbulentos actuales, una mirada hacia arriba, fija en el Dios soberano, y unos pasos hacia delante, propulsados por esa fe, serán vitales. No solo en la universidad, sino también en la iglesia y en la sociedad. 

Por medio de encuentros regionales como EAGC. Por medio de tiempos informales de compartir y colaboración entre los movimientos de IFES. Por medio de ministerios de recursos globales como el Impacto de los Graduados. Podemos aprovechar las oportunidades de crecer juntos en todos los aspectos de la vida. Para toda la vida. 

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