{"id":1577,"date":"2017-05-23T15:01:02","date_gmt":"2017-05-23T14:01:02","guid":{"rendered":"http:\/\/wordworldes.home.blog\/2017\/05\/23\/sufrimiento-y-persecucion-en-el-cristianismo-primitivo-matthew-j-thomas\/"},"modified":"2019-12-16T14:53:43","modified_gmt":"2019-12-16T14:53:43","slug":"sufrimiento-y-persecucion-en-el-cristianismo-primitivo-matthew-j-thomas","status":"publish","type":"word_world","link":"https:\/\/ifesworld.org\/es\/journal\/sufrimiento-y-persecucion-en-el-cristianismo-primitivo-matthew-j-thomas\/","title":{"rendered":"Sufrimiento y persecuci\u00f3n en el cristianismo primitivo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Traducido del ingl\u00e9s por Laia Martinez<\/strong><\/p>\n<p>Entre las muchas caracter\u00edsticas de los primeros cristianos que asombraron a sus vecinos paganos, una de las m\u00e1s prominentes fue su disposici\u00f3n a sufrir persecuci\u00f3n e, incluso, la muerte, a causa de su fe. Los textos de tres figuras del siglo II d. C., San Ignacio de Antioqu\u00eda, el autor desconocido de la Carta a Diogneto y San Justino M\u00e1rtir, dan testimonio de este atributo extraordinario de los primeros cristianos y demuestran que estos cristianos pueden inspirar a los que somos herederos de su fe en la actualidad.<\/p>\n<figure><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ifesworld.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/c10f7-1ev-wa-lp31ufb7ksxrzazg.jpeg\" data-width=\"420\" data-height=\"571\"><\/figure>\n<p>A principio del s. II d. C., Ignacio, el obispo de Antioqu\u00eda, escribi\u00f3 unas cartas dirigidas a diferentes iglesias mientras iba de camino a Roma para su ejecuci\u00f3n. En estas cartas, Ignacio ruega a las iglesias que oren por \u00e9l pero no para que interfieran en su martirio inminente, lo que le permitir\u00e1 no ser simplemente \u00abun mero grito\u00bb, sino \u00abuna palabra de Dios\u00bb (<em>Rom<\/em>. 2:1). Con ello, Ignacio est\u00e1 recurriendo al ejemplo de \u00abnuestro Dios Jesucristo\u00bb, quien \u00abes m\u00e1s visible ahora que est\u00e1 en el Padre\u00bb que cuando estaba en este mundo (<em>Rom.<\/em> 3:3). Encadenado y escoltado por un batall\u00f3n de soldados, Ignacio escribe que, aunque sus guardas se comportan peor cuanto m\u00e1s bien se les trata, \u00abcon sus maltratos paso a ser de modo m\u00e1s completo un disc\u00edpulo.\u00bb (<em>Rom. <\/em>5:1). Ciertamente, Ignacio encuentra gozo en la cercan\u00eda que su sufrimiento le da respecto a Dios:<\/p>\n<blockquote><p>\u00abCerca de la espada, cerca de Dios; en compa\u00f1\u00eda de las fieras, en compa\u00f1\u00eda de Dios. Solo que sea en el nombre de Jesucristo, de modo que podamos sufrir juntamente con \u00c9l. Sufro todas las cosas puesto que \u00c9l me capacita para ello, el cual es el Hombre perfecto\u00bb (<em>Sm.&nbsp;5:1<\/em>).<\/p><\/blockquote>\n<p>Para todos aquellos que se enfrentan a un antagonismo parecido por parte de los que se oponen al cristianismo, Ignacio aconseja: \u00abPermitidles, pues, al menos por vuestras obras, ser vuestros disc\u00edpulos. Frente a sus iras, vosotros sed mansos; a sus jactancias, vosotros sed humildes; a sus blasfemias, vosotros mostrad vuestras oraciones; a sus errores, vosotros sed firmes en la fe; a su fiereza, vosotros sed apacibles, sin buscar imitarlos.\u00bb (<em>Eph<\/em>. 10:1\u20132). Es cuando seguimos el ejemplo de Cristo, especialmente cuando somos perseguidos, que la verdad se da a conocer. Tal y como escribe Ignacio: \u00abLa obra no es ya de persuasi\u00f3n, sino que el Cristianismo es una cosa de poder, siempre que sea aborrecido por el mundo.\u00bb (<em>Rom.<\/em> 3:3).<\/p>\n<p>La disposici\u00f3n a sufrir que vemos en Ignacio tambi\u00e9n aparece de manera parecida en la Carta a Diogneto, una apolog\u00eda an\u00f3nima de la fe del siglo II d. C. Al presentar el cristianismo a Diogneto (claramente un pagano con cierto prestigio), el autor describe el encuentro parad\u00f3jico de la hostilidad pagana y la beneficencia cristiana:<\/p>\n<blockquote><p>[Los cristianos] obedecen las leyes establecidas, y sobrepasan las leyes en sus propias vidas. Aman a todos los hombres, y son perseguidos por todos. No se hace caso de ellos, y, pese a todo, se les condena. Se les da muerte, y aun as\u00ed est\u00e1n revestidos de vida. Piden limosna, y, con todo, hacen ricos a muchos. Tienen necesidad de todo, y aun as\u00ed viven en la abundancia. Se les deshonra, y, pese a todo, son glorificados en su deshonor. Se habla mal de ellos, y aun as\u00ed son reivindicados. Son escarnecidos, y ellos bendicen; son insultados, y ellos respetan. Al hacer lo bueno son castigados como malhechores; siendo castigados se regocijan, como si con ello se les reavivara. Los jud\u00edos hacen guerra contra ellos como extra\u00f1os, y los griegos los persiguen, y, pese a todo, los que los aborrecen no pueden dar la raz\u00f3n de su hostilidad. (<em>Dg<\/em>. 5:10\u201317)<\/p><\/blockquote>\n<p>El apologista ilustra esta relaci\u00f3n entre el cristiano bien intencionado y el mundo hostil con la analog\u00eda del alma y el cuerpo:<\/p>\n<blockquote><p>En una palabra, lo que el alma es en un cuerpo, esto son los cristianos en el mundo. El alma se desparrama por todos los miembros del cuerpo, y los cristianos por las diferentes ciudades del mundo. El alma tiene su morada en el cuerpo, y, con todo, no es del cuerpo. As\u00ed que los cristianos tienen su morada en el mundo, y aun as\u00ed no son del mundo. El alma, que es invisible, es guardada en el cuerpo que es visible; as\u00ed los cristianos son reconocidos como parte del mundo, y, pese a ello, su religi\u00f3n permanece invisible. La carne aborrece al alma y est\u00e1 en guerra con ella, aunque no recibe ning\u00fan da\u00f1o, porque le es prohibido permitirse placeres; as\u00ed el mundo aborrece a los cristianos, aunque no recibe ning\u00fan da\u00f1o de ellos, porque est\u00e1n en contra de sus placeres. El alma ama la carne, que le aborrece; as\u00ed los cristianos aman a los que les aborrecen. El alma est\u00e1 aprisionada en el cuerpo y, con todo, es la que mantiene unido al cuerpo; as\u00ed los cristianos son guardados en el mundo como en una prisi\u00f3n y, pese a todo, ellos mismos preservan el mundo. El alma, aunque es en s\u00ed inmortal, reside en un tabern\u00e1culo mortal; as\u00ed los cristianos residen en medio de cosas perecederas, en tanto que esperan lo imperecedero que est\u00e1 en los cielos. El alma, cuando es tratada duramente en la cuesti\u00f3n de carnes y bebidas, es mejorada; y lo mismo los cristianos cuando son castigados aumentan en n\u00famero cada d\u00eda. Tan grande es el cargo al que Dios los ha nombrado, y que miles es leg\u00edtimo declinar. (<em>Dg<\/em>. 6:1\u201310)<\/p><\/blockquote>\n<p>Para el autor de la<em> Carta a Diogneto<\/em>, la forma en que los cristianos toman su posici\u00f3n designada por Dios a pesar de ser perseguidos prueba que su doctrina no es meramente humana:<\/p>\n<blockquote><p>\u00bf[No ves] que los echan a las fieras para que nieguen al Se\u00f1or, y, con todo, no lo consiguen? \u00bfNo ves que cuanto m\u00e1s los castigan, tanto m\u00e1s abundan? Estas no son las obras del hombre; son el poder de Dios; son pruebas de su presencia. (<em>Dg<\/em>. 7:7\u20139)<\/p><\/blockquote>\n<figure><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ifesworld.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/a87e8-165kgjbahh8r6quynm_1g4g.jpeg\" data-width=\"720\" data-height=\"597\"><\/figure>\n<p>Tales cosas sirvieron como prueba a Justino M\u00e1rtir, fil\u00f3sofo que se convirti\u00f3 al cristianismo y escribi\u00f3 apolog\u00edas de la fe al emperador y al senado sobre el a\u00f1o 150 d. C. Habiendo sido previamente platonista y admirador de S\u00f3crates, Justino se convirti\u00f3 al cristianismo, en parte, al ver que los cristianos no tem\u00edan a la muerte (<em>2<\/em> <em>Apol.<\/em> 12). Es interesante observar que Justino ten\u00eda en alta consideraci\u00f3n a S\u00f3crates y afirmaba que Cristo, como el l<em>ogos<\/em>, se le hab\u00eda dado a conocer en parte; y que demonios malvados conspiraban en contra de S\u00f3crates por ense\u00f1ar lo que era recto y verdadero, as\u00ed como conspiran tambi\u00e9n contra los cristianos. Sin embargo, Justino reconoce que nadie confiaba tanto en S\u00f3crates como para morir por sus ense\u00f1anzas, mientras que \u00abno solo cre\u00edan [en Cristo] fil\u00f3sofos o sabios&nbsp;, sino tambi\u00e9n artesanos y personas sin educaci\u00f3n que despreciaban tanto la gloria como el temor, y la muerte\u00bb (<em>2<\/em> <em>Apol.<\/em> 10).<\/p>\n<p>Como fil\u00f3sofo cristiano, Justino deja claro a las autoridades romanas que los cristianos no entienden la persecuci\u00f3n como una forma de cuasi suicidio y, de hecho, escribe sus apolog\u00edas para que los romanos acaben con el maltrato a los cristianos (lo que ser\u00eda ignorado, ya que el propio Justino morir\u00eda martirizado en el a\u00f1o 165 d. C.). Sin embargo, Justino tambi\u00e9n deja claro que escribe por amor a los perseguidores mismos, para que puedan escapar del juicio justo de Dios y darles vida, ya que si los perseguidores no escuchan, los cristianos est\u00e1n \u00abconvencidos de que por parte de nadie se nos puede hacer da\u00f1o alguno, mientras no se demuestre que somos obradores de maldad o nos reconozcamos por malvados. Vosotros, matarnos, s\u00ed pod\u00e9is; pero da\u00f1arnos, no.\u00bb (<em>1 Apol.<\/em> 2).<\/p>\n<p>Estos testigos del s. II d. C. sirven como aliento e inspiraci\u00f3n para los cristianos que viven en una realidad de persecuci\u00f3n, como tambi\u00e9n para aquellos que, hoy en d\u00eda, practican su fe en un entorno seguro. Para los que han sufrido persecuci\u00f3n en primera persona, estos hombres nos animan a reconocer que el camino del sufrimiento ha sido bien conocido por los santos cristianos desde el inicio. De hecho, la grandeza de la fe se hace m\u00e1s evidente cuando se encuentra cara a cara con el odio del mundo, y el sufrimiento de aquellos fue el medio con el que Dios despert\u00f3 y transform\u00f3 los corazones de los oponentes paganos. Para los que viven en un entorno seguro, estos testigos tempranos nos inspiran a examinar de qu\u00e9 manera podemos aceptar con gozo aquellas oportunidades, por m\u00e1s peque\u00f1as que sean, que se nos da para sufrir con Cristo en nuestras vidas diarias. Pues es en el sufrimiento que la gloria de Cristo es revelada (Juan 12:23\u201328) y si sufrimos juntos en \u00c9l, tambi\u00e9n tendremos parte con \u00c9l en su gloria (Romanos 8:17).<\/p>\n<hr>\n<h4>Responda:<\/h4>\n<ul>\n<li>\u00bfQu\u00e9 piensa? Puede marcar el texto de este art\u00edculo para hacer un comentario o a\u00f1adir su respuesta m\u00e1s abajo.<\/li>\n<li>\u00bfPor qu\u00e9 no se re\u00fane en un grupo para hablar acerca de este n\u00famero de <em>Palabra y Mundo<\/em> usando nuestras <a href=\"https:\/\/es.ifesjournal.org\/preguntas-para-debatir-db74c39562fe\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">preguntas para debatir<\/a>?<\/li>\n<\/ul>\n<h4>Obras citadas<\/h4>\n<ul>\n<li><em>Carta a Diogneto.<\/em><\/li>\n<li>Ignacio de Antioqu\u00eda<em>, Carta a los romanos.<\/em><\/li>\n<li>Ignacio de Antioqu\u00eda<em>, Carta a los esmirniotas.<\/em><\/li>\n<li>Ignacio de Antioqu\u00eda<em>, Carta a los efesios.<\/em><\/li>\n<li>Justino M\u00e1rtir<em>, Di\u00e1logo con Trif\u00f3n.<\/em><\/li>\n<li>Justino M\u00e1rtir<em>, Primera Apolog\u00eda.<\/em><\/li>\n<li>Justino M\u00e1rtir<em>, Segunda Apolog\u00eda.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n\n<div class=\"wp-block block-acf-ifesbutton\">\n<div class=\"\">\n    <a id=\"btn-block_5df79a62c927c\" target=\"\" href=\"http:\/\/ifesworld.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/IFES-Palabra-y-Mundo-N\u00famero-3-Persecuci\u00f3n-y-sufrimiento.pdf\" class=\"btn btn--cta-link\">\n        <span>\n                    <span class=\"icon\"><svg class=\"icon\"><use xlink:href=\"#chevron-circle-right-solid\"\/><\/svg><\/span>\n        Descargar N\u00famero 3 de Palabra y Mundo (PDF)        <\/span>\n    <\/a>\n<\/div>\n\n<\/div>","protected":false},"featured_media":1580,"template":"","area":[],"theme":[],"class_list":["post-1577","word_world","type-word_world","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.2 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Sufrimiento y persecuci\u00f3n en el cristianismo primitivo &#183; IFES<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Traducido del ingl\u00e9s por Laia Martinez Entre las muchas caracter\u00edsticas de los primeros cristianos que asombraron a sus vecinos paganos, una de las m\u00e1s\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/ifesworld.org\/en\/journal\/suffering-and-persecution-in-early-christianity-matthew-j-thomas\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Sufrimiento y persecuci\u00f3n en el cristianismo primitivo &#183; IFES\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Traducido del ingl\u00e9s por Laia Martinez Entre las muchas caracter\u00edsticas de los primeros cristianos que asombraron a sus vecinos paganos, una de las m\u00e1s\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/ifesworld.org\/en\/journal\/suffering-and-persecution-in-early-christianity-matthew-j-thomas\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"IFES\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2019-12-16T14:53:43+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/ifesworld.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/4a721-1ovzxzvrqsxdfi0xycasusg.jpeg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1920\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"1080\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"8 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/ifesworld.org\/en\/journal\/suffering-and-persecution-in-early-christianity-matthew-j-thomas\/\",\"url\":\"https:\/\/ifesworld.org\/en\/journal\/suffering-and-persecution-in-early-christianity-matthew-j-thomas\/\",\"name\":\"Sufrimiento y persecuci\u00f3n en el cristianismo primitivo &#183; IFES\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/ifesworld.org\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/ifesworld.org\/en\/journal\/suffering-and-persecution-in-early-christianity-matthew-j-thomas\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/ifesworld.org\/en\/journal\/suffering-and-persecution-in-early-christianity-matthew-j-thomas\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/ifesworld.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/4a721-1ovzxzvrqsxdfi0xycasusg.jpeg\",\"datePublished\":\"2017-05-23T14:01:02+00:00\",\"dateModified\":\"2019-12-16T14:53:43+00:00\",\"description\":\"Traducido del ingl\u00e9s por Laia Martinez Entre las muchas caracter\u00edsticas de los primeros cristianos que asombraron a sus vecinos paganos, una de las m\u00e1s\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/ifesworld.org\/en\/journal\/suffering-and-persecution-in-early-christianity-matthew-j-thomas\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/ifesworld.org\/en\/journal\/suffering-and-persecution-in-early-christianity-matthew-j-thomas\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/ifesworld.org\/en\/journal\/suffering-and-persecution-in-early-christianity-matthew-j-thomas\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/ifesworld.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/4a721-1ovzxzvrqsxdfi0xycasusg.jpeg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/ifesworld.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/4a721-1ovzxzvrqsxdfi0xycasusg.jpeg\",\"width\":1920,\"height\":1080},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/ifesworld.org\/en\/journal\/suffering-and-persecution-in-early-christianity-matthew-j-thomas\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/ifesworld.org\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Parole et Monde\",\"item\":\"https:\/\/ifesworld.org\/fr\/journal\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":3,\"name\":\"Sufrimiento y persecuci\u00f3n en el cristianismo primitivo\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/ifesworld.org\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/ifesworld.org\/es\/\",\"name\":\"IFES\",\"description\":\"A movement of students sharing and living out the good news of Jesus Christ. Locally. Nationally. Globally.\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/ifesworld.org\/es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/ifesworld.org\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/ifesworld.org\/es\/#organization\",\"name\":\"IFES \u00b7 International Fellowship of Evangelical Students\",\"url\":\"https:\/\/ifesworld.org\/es\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/ifesworld.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/ifesworld.org\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/ifeslogo.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/ifesworld.org\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/ifeslogo.png\",\"width\":262,\"height\":262,\"caption\":\"IFES \u00b7 International Fellowship of Evangelical Students\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/ifesworld.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/\"}}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Sufrimiento y persecuci\u00f3n en el cristianismo primitivo &#183; IFES","description":"Traducido del ingl\u00e9s por Laia Martinez Entre las muchas caracter\u00edsticas de los primeros cristianos que asombraron a sus vecinos paganos, una de las m\u00e1s","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/ifesworld.org\/en\/journal\/suffering-and-persecution-in-early-christianity-matthew-j-thomas\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Sufrimiento y persecuci\u00f3n en el cristianismo primitivo &#183; IFES","og_description":"Traducido del ingl\u00e9s por Laia Martinez Entre las muchas caracter\u00edsticas de los primeros cristianos que asombraron a sus vecinos paganos, una de las m\u00e1s","og_url":"https:\/\/ifesworld.org\/en\/journal\/suffering-and-persecution-in-early-christianity-matthew-j-thomas\/","og_site_name":"IFES","article_modified_time":"2019-12-16T14:53:43+00:00","og_image":[{"width":1920,"height":1080,"url":"https:\/\/ifesworld.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/4a721-1ovzxzvrqsxdfi0xycasusg.jpeg","type":"image\/jpeg"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Tiempo de lectura":"8 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/ifesworld.org\/en\/journal\/suffering-and-persecution-in-early-christianity-matthew-j-thomas\/","url":"https:\/\/ifesworld.org\/en\/journal\/suffering-and-persecution-in-early-christianity-matthew-j-thomas\/","name":"Sufrimiento y persecuci\u00f3n en el cristianismo primitivo &#183; IFES","isPartOf":{"@id":"https:\/\/ifesworld.org\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/ifesworld.org\/en\/journal\/suffering-and-persecution-in-early-christianity-matthew-j-thomas\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/ifesworld.org\/en\/journal\/suffering-and-persecution-in-early-christianity-matthew-j-thomas\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/ifesworld.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/4a721-1ovzxzvrqsxdfi0xycasusg.jpeg","datePublished":"2017-05-23T14:01:02+00:00","dateModified":"2019-12-16T14:53:43+00:00","description":"Traducido del ingl\u00e9s por Laia Martinez Entre las muchas caracter\u00edsticas de los primeros cristianos que asombraron a sus vecinos paganos, una de las m\u00e1s","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/ifesworld.org\/en\/journal\/suffering-and-persecution-in-early-christianity-matthew-j-thomas\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/ifesworld.org\/en\/journal\/suffering-and-persecution-in-early-christianity-matthew-j-thomas\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/ifesworld.org\/en\/journal\/suffering-and-persecution-in-early-christianity-matthew-j-thomas\/#primaryimage","url":"https:\/\/ifesworld.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/4a721-1ovzxzvrqsxdfi0xycasusg.jpeg","contentUrl":"https:\/\/ifesworld.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/4a721-1ovzxzvrqsxdfi0xycasusg.jpeg","width":1920,"height":1080},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/ifesworld.org\/en\/journal\/suffering-and-persecution-in-early-christianity-matthew-j-thomas\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/ifesworld.org\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Parole et Monde","item":"https:\/\/ifesworld.org\/fr\/journal\/"},{"@type":"ListItem","position":3,"name":"Sufrimiento y persecuci\u00f3n en el cristianismo primitivo"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/ifesworld.org\/es\/#website","url":"https:\/\/ifesworld.org\/es\/","name":"IFES","description":"A movement of students sharing and living out the good news of Jesus Christ. Locally. Nationally. Globally.","publisher":{"@id":"https:\/\/ifesworld.org\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/ifesworld.org\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/ifesworld.org\/es\/#organization","name":"IFES \u00b7 International Fellowship of Evangelical Students","url":"https:\/\/ifesworld.org\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/ifesworld.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/ifesworld.org\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/ifeslogo.png","contentUrl":"https:\/\/ifesworld.org\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/ifeslogo.png","width":262,"height":262,"caption":"IFES \u00b7 International Fellowship of Evangelical Students"},"image":{"@id":"https:\/\/ifesworld.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"}}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ifesworld.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/word_world\/1577","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ifesworld.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/word_world"}],"about":[{"href":"https:\/\/ifesworld.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/word_world"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ifesworld.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1580"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ifesworld.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1577"}],"wp:term":[{"taxonomy":"area","embeddable":true,"href":"https:\/\/ifesworld.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/area?post=1577"},{"taxonomy":"theme","embeddable":true,"href":"https:\/\/ifesworld.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/theme?post=1577"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}